12.3.10




Me pidió unas cobijas que dejó la última vez que nos vimos. Yo le mentí como siempre. ¿Que qué hice con tus cobijas? Se las regalé al policía. No importa, eran horribles.
Yo le mentí porque me gusta observar su sorpresa, su enojo y su sonrisa.

9.2.10


Y así como te vas, como te pido que te vayas, así, de forma simultánea, han de caer las piezas de mi cuerpo que te amaban, que te amaron, que te han memorizado innecesariamente.

Mi cuerpo escuchó tu sonido y te encontró en la inestabilidad y el tiempo.

Mi cuerpo
Mi piel
Mi cuello

Tienen un pacto con tu boca

Pero mi corazón nunca ha podido conformarse
Sufre una búsqueda de muerte
Sufre una búsqueda sin cuerpo
Sufre una ausencia que parte de este mundo y me trasciende

Y así como te vas me marcho yo también
A los espacios solitarios
A los momentos nuevos
Y a mis atardeceres en desiertos que llaman desde siempre
yo estoy aquí para marcharme a solas


Te doy las gracias, y así como te vas me marcho yo de nuevo
A la deriva de una espera inexplicable
A sumergir los pies en la aridez de este desierto
En el que sólo Dios comprende lo que siento.

30.1.10

Cuando me di la vuelta pude mirar al mar llevándose esas ropas que fui quitándome a lo largo del camino. Porque dejé de buscar un lugar en ese espacio tan conocido. Cuando miré las fotos no sentí nada. No sentí nada. No sentí. Nada. Hubo una pausa en mi vida de aproximadamente dos horas. Hubo una pausa y ahora que miro las fotos ya no me encuentro. Cuando me miro al espejo tampoco me encuentro.
Era yo una pequeña cosa que se esforzaba por ser divertida.
Era yo una pequeña cosa que se esforzaba por ser atractiva.
Era tan poca cosa
Tan
Poca cosa.
A mis recuerdos les falta algo, quizá mi necesaria inconsciencia al actuar. Recordar es tan aburrido, termino siempre percatándome de lo inmadura que soy.

14.1.10

canto 1: viento


El viento me dice
que no soy quien soy
en el desierto encuentro la razón

el viento me arrastra
me platica su dolor
y en el desierto sé quien soy

9.1.10

La envidia es una carencia imaginaria
Volarás entre las hojas de papel que romperé ahora mismo para olvidarte.

2.1.10

Baile de salón

Me imaginaste bailando, moviendo los brazos hacia arriba, hacia abajo. Imaginaste mis caderas, trazando círculos torpes, como una lavadora enloquecida, como tu lavadora descompuesta. Imaginaste mis pasos, a veces lentos, a veces suaves, con tacones o descalza, con la melena enloquecida y roja y verde y roja y... Me imaginaste entre tus brazos, insinuando deseo, con mis caderas ansiosas y la locura de esa noche.

Después te fuiste a la cama, solo y con frío, para seguir imaginando algo que podrías vivir si bailaras.

1.1.10

Yo



Pero ésa no era yo. Yo no era el polvo, no era el silencio ni las sutiles marcas de las piedras. No fui las horas que recorrimos, el costo del pasaje o el frío insportable que sentímos al caer. No fui la carga ni las maletas que se pasearon por todo el mundo para llegar a lo mismo. Te digo, serena como siempre, ésa no soy.

No soy el polvo entre tus libros, no soy la música que escuchas. No soy el cuerpo que acaricias todas las noches, no soy la voz que te tranquiliza. Sólo soy polvo y silencio.

No soy las frases interminables que forcejean entre mis labios. No soy la calma de mis dedos, la suavidad de mi pecho o mi sonrisa de lágrimas.

En esos tiempos me confundiste, y hoy me confundes de nuevo, lejos del mar. En una orilla crees que me has visto, y hoy me confundes de nuevo con el espacio vacío entre tus huesos. Esa no soy.

No soy la sangre, no soy el tiempo, no soy los labios ni el cuerpo que miras.

Eso no soy.

30.12.09

pronóstico 2010

Las tazas podrán caer, derramar lo que contienen. La cocina podrá revelarse. Porque tu futuro está lleno de samba, y aunque no es tu culpa la cama quiere temblar... para entonces le será posible. También habrá tristeza en el baño, porque en el baño habitará la muerte de las mascotas de tu infancia. Guardarás silencio en el baño por todos los momentos en los que sufrí, sólo porque sí. Porque en esta vida hasta el viento fue diseñado para armonizar mis lamentos. Y así cambiará este año, de la primavera al verano, mientras guardas silencio pensando.

Quizá pierda uno o dos dientes después de reírme a tu lado. Perderé mi dentadura por tanto amor que le tengo a la gracia amarga. Y pasarán tantas tantas tantas cosas, que no podré más que reír como quien bebe las últimas gotas en el desierto.

29.12.09

Tú me confundes

En apariencia, sí, es coherente. Como lo dices tú, suena coherente, sí, soy egoísta. Tengo la culpa. Sí, no tengo idea de lo que es una línea que se mantiene recta, sí, de principio a fin, sí, no soy coherente a tu lado. No tengo idea de lo que son las cosas si van numeradas, sí, de tu principio a mi miedo. Sí, creo que me confundiste,no, no fue desde el inicio. Y volviendo a las líneas que acaban, sí, esto termina ahora mismo, sí, soy incoherente y te marco mañana.

11.12.09

Cosas que no se superan fácil

Todos tenemos una herida, algo que nos dolerá por siempre, que sangrará eternamente.
Una herida y nada más: Lágrima pequeña, lágrima constante, zumbido vibrante, zumbido silencioso, eternidad que desgarra. Eternidad a secas. Una carencia enorme, una debilidad profunda y evidente, lista para sangrar hasta el cansancio de los otros. Muy parecido al infierno, pero con Dios de tu parte.

Y yo podría sentarme todo el día
todos los días de esta vida
en esta mesa redonda y de madera
para buscar las palabras: lágrima, zumbido, imposibilidad, diente, retorno, eternidad, hueco, carencia, y de nuevo, mi imposibilidad para mirar hacia otra parte.

Podría pasar toda mi vida en esta mesa buscando y encontrando las palabras que describen lo que siento. Y para qué?
no dejará de doler aunque recorra el diccionario de la A a la Z robando aquello que más se ajuste a eso que me duele siempre. Porque conozco mis límites, y sé que hasta en el diccionario hay una última página, un punto final. Y ya agotadas las palabras quizá aún me sienta triste, vacía y rota.

Porque cuando alguien golpea ansiosamente la botella del diccionario para sacar las últimas gotas es porque previamente se ha bebido cientos de horas mirando al cielo tratando de comprender, de comprender, de comprender.

Y el cielo, que sólo tiene estrellas, y esa botella de papel, que sólo guarda definiciones, y este saco de huesos y piel y miles de lunares, que sólo sabe responder con lágrimas.

No tengo remedio.

Cómo sacar entonces una respuesta de ahí, con mis definiciones, estrellas y lágrimas. Mis lágrimas vencen a las definiciones y dejan en mi mente nada más que manchas, manchas. Muchas manchas de razón. Y las estrellas, que no se mueven, que no cambian, que sólo anuncian el fin del mundo, a mí me dicen que esa es mi deuda por otras vidas, por otros tiempos en los que supe lastimar, latiguear, lapidar. Por otros tiempos con sus números interminables y pendientes.

Pero la vida sigue, supuestamente. Así la vida transcurre, llena de deudas, fingiendo que salta de página en página, de la A de alegría a la Z de zacate. Así transcurre este saco de huesos, piel y lunares, buscando respuestas en las estrellas que mueren trás anunciar que el sol se apagará muy pronto. Lanzo palabras para saciar a esos números interminables y pendientes.

Los números rascan en mi mente, desgarran mis ojos, buscan en mi corazón el hueso que perdieron. Debilitan mis manos, rompen mis tobillos, se limpian los dientes con mis costillas y me recuerdan lo que es la eternidad a secas, siempre con Dios de mi parte.

6.12.09

tres veces



La vida me ha dado suficientes oportunidades para ser amada. La vida me ha dado todo para destruirlo, todo, cuantas veces lo requiera. La vida me da y yo te quito. Te desprendo la sonrisa y tú te quedas pensando en varias cosas. Piensas, por ejemplo, que regresaré. Piensas que lo siento, y sí lo siento... La vida a mí me da la muerte, me la envía en cajas bien envueltas con papel. La vida a mí me da la muerte y yo te la comparto con mis besos. La vida me da para que te quite. Por que soy una carencia enorme. Soy un silencio de montaña, soy un camino que se recorre a solas mientras se devora. La vida y yo, la muerte y yo, y luego tú mirando este espectáculo sin risas. No has entendido nunca que hay situaciones en las que conviene no mirar, no caminar despacio mientras el sol te quema. Soy un desierto que espera, porque la vida me ha dado esa tarea. Yo la cumplo y te devoro con mis noches frías. La cumplo y te amenazo con el veneno de mis dientes. No vas a poder conmigo porque es la muerte quien decide en esta noche.

4.12.09

Desmantelar



Poco a poco caen todas las piezas que me configuran

dejo ir
y me desprendo a solas
de los ritos
y las voces que antes apreciaba tanto

25.11.09

Se rompió el cristal azul que sostenía entre mis manos, en pedazos, todo roto, eso que a ti te gustaba de mí. En pedazos todo, eso que a mí me gustaba de ti. Se perdió el efecto tierno de las páginas tiernas de los libros, tiernos, que leímos separados, que leímos cada quien por su cuenta, uno pensando en el otro. Porque llevaste mis páginas a otros espacios, a nuevos tiempos. Me llevaste lejos de ese cristal azul y dejaste que otros tiempos leyeran esas páginas tiernas. No voy a meterme con el tiempo. Sólo sé que los llevaste lejos de mí y ahora sólo queda nuestra música como un espacio eterno.

16.11.09

A veces un recuerdo entusiasma más con su vacío.

8.11.09

Nadie te ha dicho nada

Si alguien te hubiera dicho que con el paso del tiempo pasaría esto, quizá jamás habrías vuelto. Nadie te dijo nada de lo que aquí pasaba. Nadie te dijo que las cosas se derraman, expandiendo su tristeza incluso en los rincones de la alfombra más oscura. Porque la tristeza tiene sus aromas y es difícil olvidarlos. A tu padre le llegaba con el frío, a tu hermana con el aire de tu ausencia. Y contigo es diferente, se vuelve extenso y negro, todo.

Si alguien te hubiera dicho que con el paso del tiempo esto se deforma, pierde su chiste y su color… quizás jamás hubieras esperado nada. Nadie te dijo que las cosas se terminan y las personas cambian y así también tu rostro se transforma inexplicable. Porque el tiempo tiene sus matices, todos grises, y a tu madre le transforman la mirada, mientras que a tu hermano se le tiñe la sonrisa por lo que ha pasado ya.

Nadie te dijo nada y por eso estás aquí. Esperando como todos a que la vida pase, sin mayor explicación. Viviendo cada ciclo, cada ruptura, cada cambio. Si alguien te confesara que no hay final, que no hay principio y que es eterno este dolor…

7.11.09

El viento existe para que sólo recordemos lo bonito