23.6.11
Sólo a través de la piel
Los dos
Deseando
Girar
Los dos
Deseando ser
El sonido
Del vaso
Vacío
La lluvia y las sábanas que están ahí
Mirando
Y el cuerpo
Que gira
entre la luz de mi cama
las cosas que
me resisto a olvidar
y está la humedad y estamos
Los dos
Buscando girar
Queriendo escuchar tontas notas de cosas
Que no volverán
Más que a través de la piel
Quizá
vertiendo la lluvia
Quizá si me oculto
entre tu lengua y mis ganas de
no quiero dejar de girar
pero los dos
nunca podríamos
dejar de mirar
y así de pronto me siento pequeña y perdida
entre el tejido de lo que parece
podrías ser tú
entre las cosas pequeñas
que no volverán
porque
para ti y para mí
sólo lo grande…
22.6.11
maremoto
Estoy inmersa en la monotonía
puede que esa repetición no sea otra cosa más
que el borde
para la caída que
Dios
me prometió cuando nací
:podrás volver
podrás volver
pero
debes caer:
sonaron las campanas y comencé a girar
y comencé mi recorrido a ciegas
probé las rosas
probé los labios de tus labios
sentí temor
me fui entregando a todos
y hoy
inmersa en la monotonía
sólo espero su llamada
para caer
para girar un poco más
al fondo la humedad y las campanas
al fondo un puerto que no cambia ni con el tiempo
ni con los golpes de las olas
es la profundidad
sin bordes
perdí la fe de nuevo
y la caída es simple
y la monotonía es sólo sintomática
no sé si pueda esperar más años
para caer
para lanzarme a la profundidad
y poco a poco perder el alma
él dijo que podía volver…
y entonces dime
cómo es que sigo aquí
21.6.11
Todo lo demás no existe
Llevo un registro de una vida en la que
Quizá
La música ha dejado de tener sentido
Y ahora sólo es
Esa nostalgia inmensa de vivir
Ir devorando todo
Quizá sea
-la ansiedad-
De saber
De sentír
y no poder olvidar
el final
Inevitablemente llegará
Y no podré cantarte
Ya no podré tocar
Se acabarán los espacios que tracé
para disfrutar
no seremos nada
llevo una lista de lo interminable
Y me recorro en cada espacio
de cada fase en la que puedo ser
y decidí
Pasar la lengua roja
en cada espacio de lo que podría ser
todo lo que quiero
ser
Iré trazando un recorrido
Y con la lengua
te indicaré
Ahí
el placer
aunque
los dos sabemos
todo lo demás no existe
Quizá
La música ha dejado de tener sentido
Y ahora sólo es
Esa nostalgia inmensa de vivir
Ir devorando todo
Quizá sea
-la ansiedad-
De saber
De sentír
y no poder olvidar
el final
Inevitablemente llegará
Y no podré cantarte
Ya no podré tocar
Se acabarán los espacios que tracé
para disfrutar
no seremos nada
llevo una lista de lo interminable
Y me recorro en cada espacio
de cada fase en la que puedo ser
y decidí
Pasar la lengua roja
en cada espacio de lo que podría ser
todo lo que quiero
ser
Iré trazando un recorrido
Y con la lengua
te indicaré
Ahí
el placer
aunque
los dos sabemos
todo lo demás no existe
10.5.11
Después amanecimos tristes
La luz me despertó. Froté mis pies con los tuyos y pronto rechacé tu calor. La luz nos penetró sarcástica. Cómo le hizo? Cosas que sólo esas cosas hacen. Después me levanté. Lavé mi cara, limpié mis dientes y me escurrí entre los abrazos de la noche.
La noche me dejó intranquila y ni el desayuno ni tu voz pudieron darme calma.
Anoche me abrazaste más fuerte. No sé si me quisiste más, no sé si pueda repetirse.
La noche me dejó intranquila y ni el desayuno ni tu voz pudieron darme calma.
Anoche me abrazaste más fuerte. No sé si me quisiste más, no sé si pueda repetirse.
Yo me imagino...
Pero la vida es más que esto. Te llamé y como siempre tú con prisa. Siempre haciendo algo, supongo que para sobrevivir. Pero no estás disfrutando. Y la vida entonces para qué? Para correr de un punto a otro? para pagar las cuentas y así poder dormir tranquila? No estoy de acuerdo. Lo único que yo buscaba era decirte lo de siempre: que se te quiere, como siempre, y como siempre, tú corriendo...
20.4.11
anoche entendí
Estaba sentadita.
Como de costumbre perdía mi tiempo.
Entonces pasó algo.
Caí en cuenta de que no poseo ningún misterio. Sólo soy una mujer que no sabe, que no puede, dejar de girar.
Como de costumbre perdía mi tiempo.
Entonces pasó algo.
Caí en cuenta de que no poseo ningún misterio. Sólo soy una mujer que no sabe, que no puede, dejar de girar.
12.4.11
11.4.11
Necesito que comprendas lo siguiente:
Necesito sumergirme en el silencio de ese cuarto, de esa cama que no es la tuya, que no es de nadie. Nada aquí me pertenece, ni siquiera el cuerpo que me ofreces. Ni siquiera las ganas con las que me miras. Sé que son mías, y ni así me pertenecen.
Hace tiempo que partí de mí y hoy habito en los colores de la calle. Transito la calle. La admiro. Pero sé que no podría con ella como sé también que no puedo contigo. Sólo soy la calle, la cama y la colonia. Solamente.
Y los martes huyo. Escapo con miedo de la voz que envías para buscarme. Porque el cielo comienza a derretirse y las gotas al caer todo lo invaden. Invaden las calles que habito, y hacen que la cama flote.
Mira todo lo que pasa con tu voz.
Por eso yo me voy volando entre las gotas azules, y a veces salto los charcos y luego vuelo de nuevo. Por eso me derrito yo también.
Necesito que comprendas y al fin me dejes tranquila. Quiero seguir recorriendo las calles de cada colonia, en la ciudad más grande y ruidosa, sin que la inmensidad de tu cielo me someta.
Necesito sumergirme en el silencio de ese cuarto, de esa cama que no es la tuya, que no es de nadie. Nada aquí me pertenece, ni siquiera el cuerpo que me ofreces. Ni siquiera las ganas con las que me miras. Sé que son mías, y ni así me pertenecen.
Hace tiempo que partí de mí y hoy habito en los colores de la calle. Transito la calle. La admiro. Pero sé que no podría con ella como sé también que no puedo contigo. Sólo soy la calle, la cama y la colonia. Solamente.
Y los martes huyo. Escapo con miedo de la voz que envías para buscarme. Porque el cielo comienza a derretirse y las gotas al caer todo lo invaden. Invaden las calles que habito, y hacen que la cama flote.
Mira todo lo que pasa con tu voz.
Por eso yo me voy volando entre las gotas azules, y a veces salto los charcos y luego vuelo de nuevo. Por eso me derrito yo también.
Necesito que comprendas y al fin me dejes tranquila. Quiero seguir recorriendo las calles de cada colonia, en la ciudad más grande y ruidosa, sin que la inmensidad de tu cielo me someta.
10.4.11
Algo nos pasa, a ti y a mí, que no podemos mantener la calma. No podemos parar. Así que vamos recorriendo cuerpos, vamos buscando centavos por debajo de las alfombras llenas de polvo.
Algo nos pasa que no sabemos besarnos. Hemos olvidado todo, cómo mover la lengua, cómo evitar el roce amargo de los dientes. Como si de nuevo tuviéramos 13 y el miedo de atorarnos con los braquets nos invadiera el cuerpo.
Algo pasó que ya no tenemos ganas de entregarlo todo y derretirnos. Sólo se escurren las ganas a medias y no podemos si quiera rozar por accidente las palmas de las manos
Cómo entonces esperar todo tu cuerpo para mí, cuando ni la mirada se atreve a coincidir.
A ti y a mí nos robaron algo, algo rompieron. Ya no podemos prometer si quiera el intento. Y aquí seguimos, encontrándonos a veces cerca. En una cama, en un café. Seguimos caminando por la ciudad, cocinando los lunes en mi casa, los jueves en la tuya.
Pero al final no pasa nada.
Algo nos pasa que no sabemos besarnos. Hemos olvidado todo, cómo mover la lengua, cómo evitar el roce amargo de los dientes. Como si de nuevo tuviéramos 13 y el miedo de atorarnos con los braquets nos invadiera el cuerpo.
Algo pasó que ya no tenemos ganas de entregarlo todo y derretirnos. Sólo se escurren las ganas a medias y no podemos si quiera rozar por accidente las palmas de las manos
Cómo entonces esperar todo tu cuerpo para mí, cuando ni la mirada se atreve a coincidir.
A ti y a mí nos robaron algo, algo rompieron. Ya no podemos prometer si quiera el intento. Y aquí seguimos, encontrándonos a veces cerca. En una cama, en un café. Seguimos caminando por la ciudad, cocinando los lunes en mi casa, los jueves en la tuya.
Pero al final no pasa nada.
5.11.10
21.10.10
Asma
No quiero morir así
nunca
saber
por qué estamos
así
tan tristes...
y si la vida fuera, quizá un camino interminable?
yo contaría los pasos
uno a uno
uno a
uno
No quiero caerme sin ti
y a veces me caigo
por ti
no sé si haría lo que fuera...
No quiero pensar
por qué estamos así
siempre en silencio
siempre esperando lo que no será
y si la vida no iniciara con llanto?
no se si así sería diferente.
no quiero vivir así
prefiero perderme
prefiero respirar
yo quiero morir feliz
y no pensar en lo que nunca fue
prefiero respirar
y si la vida fuera tan sólo un pasatiempo?
no sé,
quizás disfrutarías tenerme aquí
talvez me abrazarías fuerte
intento respirar
prefiero perderme
no quiero esperar...
nunca
saber
por qué estamos
así
tan tristes...
y si la vida fuera, quizá un camino interminable?
yo contaría los pasos
uno a uno
uno a
uno
No quiero caerme sin ti
y a veces me caigo
por ti
no sé si haría lo que fuera...
No quiero pensar
por qué estamos así
siempre en silencio
siempre esperando lo que no será
y si la vida no iniciara con llanto?
no se si así sería diferente.
no quiero vivir así
prefiero perderme
prefiero respirar
yo quiero morir feliz
y no pensar en lo que nunca fue
prefiero respirar
y si la vida fuera tan sólo un pasatiempo?
no sé,
quizás disfrutarías tenerme aquí
talvez me abrazarías fuerte
intento respirar
prefiero perderme
no quiero esperar...
13.10.10
Transcribo nuestras pláticas... porque sí.
TE PAREZCO UN SER Q SEDUCE??
a cierto tipo de mujeres si...
Y T Q TIPO DE MUJER ERES?? no importa el tipo de mujer que yo soy
más bien
tú eres otro tipo de tiempo
y se ve que no soportas a las mujeres caprichosas, berrinchudas, inmaduras
PUES MIRA
NO SOPORTO A LA GENTE Q NO SE COMPORTA DE ACUERDO A SU EDAD Y A SU HISTORIA
tú no podrías conmigo
PERO SI ALGUIEN DE MI EDAD LO HACE ENTONCES...
podrías pero no tienes necesidad
a cierto tipo de mujeres si...
Y T Q TIPO DE MUJER ERES?? no importa el tipo de mujer que yo soy
más bien
tú eres otro tipo de tiempo
y se ve que no soportas a las mujeres caprichosas, berrinchudas, inmaduras
PUES MIRA
NO SOPORTO A LA GENTE Q NO SE COMPORTA DE ACUERDO A SU EDAD Y A SU HISTORIA
tú no podrías conmigo
PERO SI ALGUIEN DE MI EDAD LO HACE ENTONCES...
podrías pero no tienes necesidad
Le tengo miedo al polvo. Mientras tanto espero en esta habitación. Espero a alguien mientras el polvo comienza a habitarlo todo en este cuarto, pequeño. Tengo miedo de la espera. Que se prolongue y el polvo me coma los pulmones, se aferre mucho y yo no pueda sacudirme su dolor y su resequedad. El polvo... me da mucho miedo. Pero eso que espero no llega y mientras tanto el polvo se amontona en mis pestañas y me pesa y me cierra uno a uno los párpados. No llegarás nunca?
7.10.10
2.10.10
.algo que no tenga tu nombre.
Construyo un castillo
Lentamente
Con las manos diseñadas para:
Construir Castillos-
Para amar dentro de ellos
algo
Con estas manos
Acaricio el suelo áspero
Y me construyo triste
Un castillo enorme
Lleno de cosas lisas
Lleno de flores
Que brillan
Como hace mucho tiempo
El pasto en mí brillaba
Simple
Simple
Simple…
Pero hoy estoy aquí y construyo
algo
para habitarlo desde los vitrales
hasta los jardines
Y llenarlo todo
De nostalgia
Y brillo.
Mi castillo no es enorme aún
Y quizá no será un castillo lo que salga
de estas manos
que hoy son de arena
pero no es el viento lo que me preocupa
no es el mar tampoco
lo que me podría dejar tendida en una orilla y sin aliento
tengo tanto miedo
Porque sé que ahora algo tengo
Algo que construyo para amar
Y podrías llegar
Tú
Súbitamente
Como a ti te gusta
Como siempre has llegado
Para arruinarlo todo
Y destruir lo que mis manos
Construyeron para mí
Sin ti
Con el único fín de amar
Algo que no tenga tu nombre
Lentamente
Con las manos diseñadas para:
Construir Castillos-
Para amar dentro de ellos
algo
Con estas manos
Acaricio el suelo áspero
Y me construyo triste
Un castillo enorme
Lleno de cosas lisas
Lleno de flores
Que brillan
Como hace mucho tiempo
El pasto en mí brillaba
Simple
Simple
Simple…
Pero hoy estoy aquí y construyo
algo
para habitarlo desde los vitrales
hasta los jardines
Y llenarlo todo
De nostalgia
Y brillo.
Mi castillo no es enorme aún
Y quizá no será un castillo lo que salga
de estas manos
que hoy son de arena
pero no es el viento lo que me preocupa
no es el mar tampoco
lo que me podría dejar tendida en una orilla y sin aliento
tengo tanto miedo
Porque sé que ahora algo tengo
Algo que construyo para amar
Y podrías llegar
Tú
Súbitamente
Como a ti te gusta
Como siempre has llegado
Para arruinarlo todo
Y destruir lo que mis manos
Construyeron para mí
Sin ti
Con el único fín de amar
Algo que no tenga tu nombre
28.9.10
otro desierto
No sé
Tal vez será será
La decisión más triste
El día más largo
Y la peor de las caídas
quizá será será
como los días de sol
Y tal vez tú y yo
En ese instante estemos juntos
En un espacio abandonado
En una eterna sed
en un futuro a medias
Tal vez será la noche
En la que no me pensarás
Aunque yo quiero que me pienses
Aunque yo quiero una razón para saber
Por qué yo pienso tanto en ti
Por qué me late el corazón así
No vales tanto…
Ahí hay un hombre
Que me sonríe con malicia
Y bien podrías ser tú
Quien me devora lentamente y sin usarme me derrama
Como los gajos que se pierden de mi cuerpo
A carcajadas se me cae
Mientras absorbes lo que queda
Y valgo tanto…
No es la primera vez
Verás
que se me pudre el corazón
Verás
soy una fruta muerta
Sólo una parte de dolor en mí
Que siempre quiere respirar
en mí
en mí
que tengo tanto…
Soy una fruta fresca
Que va tiñendo su memoria en ti sin ti
Va recorriendo ciertos días contigo
Para pudrirse sin razón
por el placer de retorcerse a solas
Y ahí hay un hombre que me espera
Va recorriéndome la piel mientras se fuma su cigarro
Mientras yo alargo mi camino
Pensando en ti
En ti
Y él me espera
Mientras me mira mientras me devoras
Ahí está el hombre que comprende lo que puedo
pero también me tiene miedo
Con esta manta negra
Con este día soleado
y con la sed de sangre eterna
Es un espacio abandonado que me espera
para morir ahí
Sin ti
Conmigo.
Tal vez será será
La decisión más triste
El día más largo
Y la peor de las caídas
quizá será será
como los días de sol
Y tal vez tú y yo
En ese instante estemos juntos
En un espacio abandonado
En una eterna sed
en un futuro a medias
Tal vez será la noche
En la que no me pensarás
Aunque yo quiero que me pienses
Aunque yo quiero una razón para saber
Por qué yo pienso tanto en ti
Por qué me late el corazón así
No vales tanto…
Ahí hay un hombre
Que me sonríe con malicia
Y bien podrías ser tú
Quien me devora lentamente y sin usarme me derrama
Como los gajos que se pierden de mi cuerpo
A carcajadas se me cae
Mientras absorbes lo que queda
Y valgo tanto…
No es la primera vez
Verás
que se me pudre el corazón
Verás
soy una fruta muerta
Sólo una parte de dolor en mí
Que siempre quiere respirar
en mí
en mí
que tengo tanto…
Soy una fruta fresca
Que va tiñendo su memoria en ti sin ti
Va recorriendo ciertos días contigo
Para pudrirse sin razón
por el placer de retorcerse a solas
Y ahí hay un hombre que me espera
Va recorriéndome la piel mientras se fuma su cigarro
Mientras yo alargo mi camino
Pensando en ti
En ti
Y él me espera
Mientras me mira mientras me devoras
Ahí está el hombre que comprende lo que puedo
pero también me tiene miedo
Con esta manta negra
Con este día soleado
y con la sed de sangre eterna
Es un espacio abandonado que me espera
para morir ahí
Sin ti
Conmigo.
16.9.10
Estaré ahí sólo por unas horas
A la orilla de algo
Quizá una calle roja
Quizá una línea ciega
Esperando a que llegues
Lleno de sangre
y rendido
sólo por unas horas para mirarte
para mirarte
para mirarte
parada sobre un delgado margen
quizá en el borde de una sonrisa
abundante en la locura
sólo para mirarte
triste
con la mirada
llena de sangre
llena de sangre
llena de sangre
sólo unas horas
para besarte
A la orilla de algo
Quizá una calle roja
Quizá una línea ciega
Esperando a que llegues
Lleno de sangre
y rendido
sólo por unas horas para mirarte
para mirarte
para mirarte
parada sobre un delgado margen
quizá en el borde de una sonrisa
abundante en la locura
sólo para mirarte
triste
con la mirada
llena de sangre
llena de sangre
llena de sangre
sólo unas horas
para besarte
4.9.10
Gumball machine
Disculparás
mi exceso de sinceridad
mi falta de valor
mi enojo...
disculparás
que yo te quiera lastimar
que yo te pueda devorar
que necesite triturar
con estos labios rojos
y es que no puedo más
no puedo verte ahí sin mí
sin mi calor
sin estas ansias
y yo mirando ahí sin ti sin ti sin ti
sin lo que un día fuimos
disculparás
que yo te quiera lastiar
mi falta de valor
mi enojo...
dispulparás mi exceso de sinceridad
quizá no pueda más sin ti
porque no puedo más por ti
y es que no quiero verte ahì
sin mí sin ti y con ella
nunca he podido compartir lo eterno
nunca he sabido ser sin ti
con ella
disculparás
porque te quiero lastimar
con estos labios rojos
disculparás
que yo te quiera lastimar
mi falta de valor
tu enojo.
mi exceso de sinceridad
mi falta de valor
mi enojo...
disculparás
que yo te quiera lastimar
que yo te pueda devorar
que necesite triturar
con estos labios rojos
y es que no puedo más
no puedo verte ahí sin mí
sin mi calor
sin estas ansias
y yo mirando ahí sin ti sin ti sin ti
sin lo que un día fuimos
disculparás
que yo te quiera lastiar
mi falta de valor
mi enojo...
dispulparás mi exceso de sinceridad
quizá no pueda más sin ti
porque no puedo más por ti
y es que no quiero verte ahì
sin mí sin ti y con ella
nunca he podido compartir lo eterno
nunca he sabido ser sin ti
con ella
disculparás
porque te quiero lastimar
con estos labios rojos
disculparás
que yo te quiera lastimar
mi falta de valor
tu enojo.
3.9.10
Sé, por ejemplo, que los lugares me habitan. Yo los transito siempre a solas y los recorro a veces despierta. Y los lugares me habitan como latidos. Como una forma más para recordar y no cerrar los ojos. La calle, el sol. Los árboles y el polvo seco. Soy un lugar que se habita mientras se sabe vacío.
Un día yo creí que era real el paso. Que eran reales mis tiempos. Sé, por ejemplo, que los lugares me habitan. Yo los transito a veces descalza. No entendería nunca. Sé que los lugares están. Esperan. Y me imagino a veces sosteniendo algo. Y los transito a solas. Los memorizo siempre, cada rincón con sus objetos. Soy un lugar que se respira siempre. Y siempre a solas. Quisiera a veces volver a los lugares desiertos en los que un día pude sentir de otra manera. Porque hay espacios que sólo a veces se muestran abiertos. Por corto tiempo. Y como aquí no hay tiempo lo memorizo todo. Cada detalle, cada latido. Porque yo habito los lugares descalza. Con la mirada en cada poro, en cada círculo de polvo, yo.
Y a veces vuelvo, y con la puerta cerrada, recuerdo, con la textura de la alfombra verde. Y formo circulos con cada uno de los dedos. Mis pies y manos te recuerdan fácilmente. A lo que hueles, a lo que sabes. Y siempre quise habitar a alguien así como me habitan otros. Como me habitan los latidos que no me nutren, que no me dan. Que no me quitan nunca, la sed de ser algo más que este lugar compartido y solo. Porque me habitan los silencios que recorro yo. Esperan. Y me imagino recorriendome la piel. Yo, que hoy soy tan vácua. Y me recorro triste, imaginando otro lugar.
Un día yo creí que era real el paso. Que eran reales mis tiempos. Sé, por ejemplo, que los lugares me habitan. Yo los transito a veces descalza. No entendería nunca. Sé que los lugares están. Esperan. Y me imagino a veces sosteniendo algo. Y los transito a solas. Los memorizo siempre, cada rincón con sus objetos. Soy un lugar que se respira siempre. Y siempre a solas. Quisiera a veces volver a los lugares desiertos en los que un día pude sentir de otra manera. Porque hay espacios que sólo a veces se muestran abiertos. Por corto tiempo. Y como aquí no hay tiempo lo memorizo todo. Cada detalle, cada latido. Porque yo habito los lugares descalza. Con la mirada en cada poro, en cada círculo de polvo, yo.
Y a veces vuelvo, y con la puerta cerrada, recuerdo, con la textura de la alfombra verde. Y formo circulos con cada uno de los dedos. Mis pies y manos te recuerdan fácilmente. A lo que hueles, a lo que sabes. Y siempre quise habitar a alguien así como me habitan otros. Como me habitan los latidos que no me nutren, que no me dan. Que no me quitan nunca, la sed de ser algo más que este lugar compartido y solo. Porque me habitan los silencios que recorro yo. Esperan. Y me imagino recorriendome la piel. Yo, que hoy soy tan vácua. Y me recorro triste, imaginando otro lugar.
21.8.10
18.8.10
Conmigo ahí
Quiero que sea lento
necesito sabes bien
y requiero siempre
lentitud
te requiero en el silencio para saborearte a solas
y tú te vas
de tu recuerdo queda sólo la temperatura de mi piel contigo
necesito que sea lento
sabes
te requiero en el silencio para saborearte
y nunca compartirte
nunca
y tú te vas de mí
y me restringes los momentos
para saborearte a solas mientras duermes
para recorrerte lento todo el cuerpo
con la orilla de mis dedos
tú no sabrías bien qué hacer conmigo
si te quedaras en silencio
y me enntregaras el control
ante mi eterna lentitud para sentir el viento
qué harías conmigo ahí
entre tu mente y tu pasado
con tu dolor sin ser
lleno de sed siempre tú...
y yo en silencio frente a ti
con ganas de tocar
con esta orilla entre tus huesos
qué harás conmigo aquí?
necesito sabes bien
y requiero siempre
lentitud
te requiero en el silencio para saborearte a solas
y tú te vas
de tu recuerdo queda sólo la temperatura de mi piel contigo
necesito que sea lento
sabes
te requiero en el silencio para saborearte
y nunca compartirte
nunca
y tú te vas de mí
y me restringes los momentos
para saborearte a solas mientras duermes
para recorrerte lento todo el cuerpo
con la orilla de mis dedos
tú no sabrías bien qué hacer conmigo
si te quedaras en silencio
y me enntregaras el control
ante mi eterna lentitud para sentir el viento
qué harías conmigo ahí
entre tu mente y tu pasado
con tu dolor sin ser
lleno de sed siempre tú...
y yo en silencio frente a ti
con ganas de tocar
con esta orilla entre tus huesos
qué harás conmigo aquí?
9.8.10
Quizá pensé muchas veces que esto iba a funcionar mejor
quizá dudé demasiado y no pensé al decirte no
creo que duró mucho tiempo
y pienso que acabó fatal
sé que perdí el control
sé que al final cedí de más...
de nada sirvió
mirarte a los ojos
Quizá pensé muchas veces que te abiría el corazón
quizá evadí demasiado y no te quise conocer
se terminó a tiempo
yo cambiaría el final
en el que siempre yo
soy la que pierde el control...
de nada sirvió
caer a tu lado
crear otra herida...
y ahora estoy aquí sintiendo lo de siempre
el mismo descontrol
la eterna desconfianza
se me olvidó decirte que no recordaría más
porque yo sé borrar las marcas que lastiman
de nada sirvió
mirarte a los ojos
quizá dudé demasiado y no pensé al decirte no
creo que duró mucho tiempo
y pienso que acabó fatal
sé que perdí el control
sé que al final cedí de más...
de nada sirvió
mirarte a los ojos
Quizá pensé muchas veces que te abiría el corazón
quizá evadí demasiado y no te quise conocer
se terminó a tiempo
yo cambiaría el final
en el que siempre yo
soy la que pierde el control...
de nada sirvió
caer a tu lado
crear otra herida...
y ahora estoy aquí sintiendo lo de siempre
el mismo descontrol
la eterna desconfianza
se me olvidó decirte que no recordaría más
porque yo sé borrar las marcas que lastiman
de nada sirvió
mirarte a los ojos
27.6.10
21.6.10
18.6.10

Ojala pudiera Fluir
sin chocar con las piedras
de mi ego
Fueron tantas las veces que
perdí la cuenta
me guardé las ganas de besarte
una y otra vez
De besar
De tocar
Permitirme estar ahí…
Cómo
permitir que me miraras
o que escucharas mi placer
No pude
NO puedo
y no podré parar
desgarrar los acertijos que construyo
para que me cubran
y te alejen
y me quede con las ganas de besarte para siempre
14.6.10
yo hablo, mucho
Las cosas se hablan
Para que se desgaste lo que ocurre adentro
Junto con el viento de mi boca
Caen las ganas
Y desaparece lo que siento
Mientras hablo y hablo
De lo que me hiciste ayer
De mañana
De la sangre que derramaré en silencio
Siempre transparente y lista
Para devorarme
Para que se desgaste lo que ocurre adentro
Junto con el viento de mi boca
Caen las ganas
Y desaparece lo que siento
Mientras hablo y hablo
De lo que me hiciste ayer
De mañana
De la sangre que derramaré en silencio
Siempre transparente y lista
Para devorarme
25.4.10
Afuera todos

Afuera todos
Viven
Saltan a veces
por la emoción
de clavar los dientes en los brazos de otros
En los corazones
y los cuellos y las piernas de otros
que con sus dientes devoran
todo lo que habita
lejos
adentro yo
vivo
girando a veces
por la necesidad
de mantenerme lejos
de los dientes y los brazos de otros
en sus corazones
hay
una sed interminable
que buscan saciar
a veces con mi sed de sangre
y con sus dientes rascan
y con sus dedos desgarran
a veces
todo lo que habita a mi lado
por eso
yo
adentro
siempre yo
21.4.10
cuerpos que cuelgan de un árbol
Esto es un clavo: clavo.
lo clavo en tu lengua: en tu lengua.
eres una mujer que habla mal de mi: clavo un clavo en tu lengua.
Esto es un clavo: clavo
lo entierro en tu pecho: en tu pecho.
eres un hombre fuerte que debe morir: clavo un clavo en tu pecho.
Ahora estamos a mano.
lo clavo en tu lengua: en tu lengua.
eres una mujer que habla mal de mi: clavo un clavo en tu lengua.
Esto es un clavo: clavo
lo entierro en tu pecho: en tu pecho.
eres un hombre fuerte que debe morir: clavo un clavo en tu pecho.
Ahora estamos a mano.
20.4.10

Las reglas del juego son:
No mirar
No tocar
No sentir
El regalo del juego es :
olvidar
olvidar
olvidar
No tocar nunca más el dolor.
No nombrar
No mirar
No sentir
Que el pasado retumba en el cuerpo
y las marcas parecen brillar
Y si un día pude
Si tal vez un día quise
tal vez sonreír
un día di mil vueltas
para ver el cielo como es
pero hoy estoy aquí
tan dispuesta a jugar
con mis nuevas reglas
no mirar
no llorar
no sentir
13.4.10
4.4.10
Semana Santa
En abril Dios cierra los ojos
Mientras tanto, algunos pecan con menos culpa y yo hago como que descanso y me tomo una cerveza tras otra. Pero yo no culpo a Dios. A mí me queda claro que Dios no existe para vigilar a nadie. No, Dios no es una madre abnegada como esa de la mesa de enfrente que regaña a un niño desobediente y retador. Dios no maleduca.
Y mientras tanto el sol me quema y me crece la barriga. Me quema las piernas, me quema la poca calma que me queda en este pueblo húmedo y aletargado.
Miro la botella una y otra vez. No entiendo bien, pero el agua nomás no se me antoja. Miro mi barriga, crece y crece y el sol me suda y me sacude las entrañas, y nada. No estoy aquí para que pase algo. Y a veces pienso que así será con todo.
No estoy aquí para salvar al mundo; para juzgar al mundo. No voy a redimir a nadie.
Y el mar está tan puerco, lleno de bolsas y botellas verdes. No quedan ganas de sumergir siquiera la punta de la punta de mis pies. Sólo me queda la orilla de la orilla, con mi barriga y mi cerveza fría…
Mientras tanto, algunos pecan con menos culpa y yo hago como que descanso y me tomo una cerveza tras otra. Pero yo no culpo a Dios. A mí me queda claro que Dios no existe para vigilar a nadie. No, Dios no es una madre abnegada como esa de la mesa de enfrente que regaña a un niño desobediente y retador. Dios no maleduca.
Y mientras tanto el sol me quema y me crece la barriga. Me quema las piernas, me quema la poca calma que me queda en este pueblo húmedo y aletargado.
Miro la botella una y otra vez. No entiendo bien, pero el agua nomás no se me antoja. Miro mi barriga, crece y crece y el sol me suda y me sacude las entrañas, y nada. No estoy aquí para que pase algo. Y a veces pienso que así será con todo.
No estoy aquí para salvar al mundo; para juzgar al mundo. No voy a redimir a nadie.
Y el mar está tan puerco, lleno de bolsas y botellas verdes. No quedan ganas de sumergir siquiera la punta de la punta de mis pies. Sólo me queda la orilla de la orilla, con mi barriga y mi cerveza fría…
1.4.10
What am I supposed to do now.
If its over.
Why to go on?
What am I supposed to say now
I wont talk again…
Cause its over
No use no use no use
How am I supposed to go on?
Maybe I should dance
Maybe I should I say:
I’m so afraid of me
What am I supposed to hold now
With my selfish hands
Im so afraid of me
no one shares this scary thoughts between
all my memories
what am I supposed to feel now
if my hearth is no longer here
No use no use no use
how am I supposed to react
if you burned my life
just for fun
just for fun
Im so afraid of me
cause I am supposed to forget
all that love
just for nothing...
If its over.
Why to go on?
What am I supposed to say now
I wont talk again…
Cause its over
No use no use no use
How am I supposed to go on?
Maybe I should dance
Maybe I should I say:
I’m so afraid of me
What am I supposed to hold now
With my selfish hands
Im so afraid of me
no one shares this scary thoughts between
all my memories
what am I supposed to feel now
if my hearth is no longer here
No use no use no use
how am I supposed to react
if you burned my life
just for fun
just for fun
Im so afraid of me
cause I am supposed to forget
all that love
just for nothing...
Hoy me siento triste. Triste a secas. Resulta que, quería con locura un perro. Leí libros, leí revistas, leí folletos, leí tarjetas. Platiqué con veterinarios, discutí con mi mamá... quería lo que mucha gente arrumba en su garage. Quiero un perro, quiero querer a un perro. Y un día en la playa vi al perro que mejor me quedaría mientras su dueña le lanzaba un pedazo de madera y jugaba con él. Quiero querer a un perro. Me acerqué, acaricié, pregunté, platiqué... estoy tan triste. No sé qué tengo que hacer para conseguir la dignidad de un hogar. Quiero un perro.
12.3.10
9.2.10
Y así como te vas, como te pido que te vayas, así, de forma simultánea, han de caer las piezas de mi cuerpo que te amaban, que te amaron, que te han memorizado innecesariamente.
Mi cuerpo escuchó tu sonido y te encontró en la inestabilidad y el tiempo.
Mi cuerpo
Mi piel
Mi cuello
Tienen un pacto con tu boca
Pero mi corazón nunca ha podido conformarse
Sufre una búsqueda de muerte
Sufre una búsqueda sin cuerpo
Sufre una ausencia que parte de este mundo y me trasciende
Y así como te vas me marcho yo también
A los espacios solitarios
A los momentos nuevos
Y a mis atardeceres en desiertos que llaman desde siempre
yo estoy aquí para marcharme a solas
Te doy las gracias, y así como te vas me marcho yo de nuevo
A la deriva de una espera inexplicable
A sumergir los pies en la aridez de este desierto
En el que sólo Dios comprende lo que siento.
30.1.10
Cuando me di la vuelta pude mirar al mar llevándose esas ropas que fui quitándome a lo largo del camino. Porque dejé de buscar un lugar en ese espacio tan conocido. Cuando miré las fotos no sentí nada. No sentí nada. No sentí. Nada. Hubo una pausa en mi vida de aproximadamente dos horas. Hubo una pausa y ahora que miro las fotos ya no me encuentro. Cuando me miro al espejo tampoco me encuentro.
14.1.10
canto 1: viento
2.1.10
Baile de salón
Me imaginaste bailando, moviendo los brazos hacia arriba, hacia abajo. Imaginaste mis caderas, trazando círculos torpes, como una lavadora enloquecida, como tu lavadora descompuesta. Imaginaste mis pasos, a veces lentos, a veces suaves, con tacones o descalza, con la melena enloquecida y roja y verde y roja y... Me imaginaste entre tus brazos, insinuando deseo, con mis caderas ansiosas y la locura de esa noche.
Después te fuiste a la cama, solo y con frío, para seguir imaginando algo que podrías vivir si bailaras.
Después te fuiste a la cama, solo y con frío, para seguir imaginando algo que podrías vivir si bailaras.
1.1.10
Yo

Pero ésa no era yo. Yo no era el polvo, no era el silencio ni las sutiles marcas de las piedras. No fui las horas que recorrimos, el costo del pasaje o el frío insportable que sentímos al caer. No fui la carga ni las maletas que se pasearon por todo el mundo para llegar a lo mismo. Te digo, serena como siempre, ésa no soy.
No soy el polvo entre tus libros, no soy la música que escuchas. No soy el cuerpo que acaricias todas las noches, no soy la voz que te tranquiliza. Sólo soy polvo y silencio.
No soy las frases interminables que forcejean entre mis labios. No soy la calma de mis dedos, la suavidad de mi pecho o mi sonrisa de lágrimas.
En esos tiempos me confundiste, y hoy me confundes de nuevo, lejos del mar. En una orilla crees que me has visto, y hoy me confundes de nuevo con el espacio vacío entre tus huesos. Esa no soy.
No soy la sangre, no soy el tiempo, no soy los labios ni el cuerpo que miras.
Eso no soy.
30.12.09
pronóstico 2010
Las tazas podrán caer, derramar lo que contienen. La cocina podrá revelarse. Porque tu futuro está lleno de samba, y aunque no es tu culpa la cama quiere temblar... para entonces le será posible. También habrá tristeza en el baño, porque en el baño habitará la muerte de las mascotas de tu infancia. Guardarás silencio en el baño por todos los momentos en los que sufrí, sólo porque sí. Porque en esta vida hasta el viento fue diseñado para armonizar mis lamentos. Y así cambiará este año, de la primavera al verano, mientras guardas silencio pensando.
Quizá pierda uno o dos dientes después de reírme a tu lado. Perderé mi dentadura por tanto amor que le tengo a la gracia amarga. Y pasarán tantas tantas tantas cosas, que no podré más que reír como quien bebe las últimas gotas en el desierto.
Quizá pierda uno o dos dientes después de reírme a tu lado. Perderé mi dentadura por tanto amor que le tengo a la gracia amarga. Y pasarán tantas tantas tantas cosas, que no podré más que reír como quien bebe las últimas gotas en el desierto.
29.12.09
Tú me confundes
En apariencia, sí, es coherente. Como lo dices tú, suena coherente, sí, soy egoísta. Tengo la culpa. Sí, no tengo idea de lo que es una línea que se mantiene recta, sí, de principio a fin, sí, no soy coherente a tu lado. No tengo idea de lo que son las cosas si van numeradas, sí, de tu principio a mi miedo. Sí, creo que me confundiste,no, no fue desde el inicio. Y volviendo a las líneas que acaban, sí, esto termina ahora mismo, sí, soy incoherente y te marco mañana.
13.12.09
11.12.09
Cosas que no se superan fácil
Todos tenemos una herida, algo que nos dolerá por siempre, que sangrará eternamente.
Una herida y nada más: Lágrima pequeña, lágrima constante, zumbido vibrante, zumbido silencioso, eternidad que desgarra. Eternidad a secas. Una carencia enorme, una debilidad profunda y evidente, lista para sangrar hasta el cansancio de los otros. Muy parecido al infierno, pero con Dios de tu parte.
Y yo podría sentarme todo el día
todos los días de esta vida
en esta mesa redonda y de madera
para buscar las palabras: lágrima, zumbido, imposibilidad, diente, retorno, eternidad, hueco, carencia, y de nuevo, mi imposibilidad para mirar hacia otra parte.
Podría pasar toda mi vida en esta mesa buscando y encontrando las palabras que describen lo que siento. Y para qué?
no dejará de doler aunque recorra el diccionario de la A a la Z robando aquello que más se ajuste a eso que me duele siempre. Porque conozco mis límites, y sé que hasta en el diccionario hay una última página, un punto final. Y ya agotadas las palabras quizá aún me sienta triste, vacía y rota.
Porque cuando alguien golpea ansiosamente la botella del diccionario para sacar las últimas gotas es porque previamente se ha bebido cientos de horas mirando al cielo tratando de comprender, de comprender, de comprender.
Y el cielo, que sólo tiene estrellas, y esa botella de papel, que sólo guarda definiciones, y este saco de huesos y piel y miles de lunares, que sólo sabe responder con lágrimas.
No tengo remedio.
Cómo sacar entonces una respuesta de ahí, con mis definiciones, estrellas y lágrimas. Mis lágrimas vencen a las definiciones y dejan en mi mente nada más que manchas, manchas. Muchas manchas de razón. Y las estrellas, que no se mueven, que no cambian, que sólo anuncian el fin del mundo, a mí me dicen que esa es mi deuda por otras vidas, por otros tiempos en los que supe lastimar, latiguear, lapidar. Por otros tiempos con sus números interminables y pendientes.
Pero la vida sigue, supuestamente. Así la vida transcurre, llena de deudas, fingiendo que salta de página en página, de la A de alegría a la Z de zacate. Así transcurre este saco de huesos, piel y lunares, buscando respuestas en las estrellas que mueren trás anunciar que el sol se apagará muy pronto. Lanzo palabras para saciar a esos números interminables y pendientes.
Los números rascan en mi mente, desgarran mis ojos, buscan en mi corazón el hueso que perdieron. Debilitan mis manos, rompen mis tobillos, se limpian los dientes con mis costillas y me recuerdan lo que es la eternidad a secas, siempre con Dios de mi parte.
Una herida y nada más: Lágrima pequeña, lágrima constante, zumbido vibrante, zumbido silencioso, eternidad que desgarra. Eternidad a secas. Una carencia enorme, una debilidad profunda y evidente, lista para sangrar hasta el cansancio de los otros. Muy parecido al infierno, pero con Dios de tu parte.
Y yo podría sentarme todo el día
todos los días de esta vida
en esta mesa redonda y de madera
para buscar las palabras: lágrima, zumbido, imposibilidad, diente, retorno, eternidad, hueco, carencia, y de nuevo, mi imposibilidad para mirar hacia otra parte.
Podría pasar toda mi vida en esta mesa buscando y encontrando las palabras que describen lo que siento. Y para qué?
no dejará de doler aunque recorra el diccionario de la A a la Z robando aquello que más se ajuste a eso que me duele siempre. Porque conozco mis límites, y sé que hasta en el diccionario hay una última página, un punto final. Y ya agotadas las palabras quizá aún me sienta triste, vacía y rota.
Porque cuando alguien golpea ansiosamente la botella del diccionario para sacar las últimas gotas es porque previamente se ha bebido cientos de horas mirando al cielo tratando de comprender, de comprender, de comprender.
Y el cielo, que sólo tiene estrellas, y esa botella de papel, que sólo guarda definiciones, y este saco de huesos y piel y miles de lunares, que sólo sabe responder con lágrimas.
No tengo remedio.
Cómo sacar entonces una respuesta de ahí, con mis definiciones, estrellas y lágrimas. Mis lágrimas vencen a las definiciones y dejan en mi mente nada más que manchas, manchas. Muchas manchas de razón. Y las estrellas, que no se mueven, que no cambian, que sólo anuncian el fin del mundo, a mí me dicen que esa es mi deuda por otras vidas, por otros tiempos en los que supe lastimar, latiguear, lapidar. Por otros tiempos con sus números interminables y pendientes.
Pero la vida sigue, supuestamente. Así la vida transcurre, llena de deudas, fingiendo que salta de página en página, de la A de alegría a la Z de zacate. Así transcurre este saco de huesos, piel y lunares, buscando respuestas en las estrellas que mueren trás anunciar que el sol se apagará muy pronto. Lanzo palabras para saciar a esos números interminables y pendientes.
Los números rascan en mi mente, desgarran mis ojos, buscan en mi corazón el hueso que perdieron. Debilitan mis manos, rompen mis tobillos, se limpian los dientes con mis costillas y me recuerdan lo que es la eternidad a secas, siempre con Dios de mi parte.
6.12.09
tres veces

La vida me ha dado suficientes oportunidades para ser amada. La vida me ha dado todo para destruirlo, todo, cuantas veces lo requiera. La vida me da y yo te quito. Te desprendo la sonrisa y tú te quedas pensando en varias cosas. Piensas, por ejemplo, que regresaré. Piensas que lo siento, y sí lo siento... La vida a mí me da la muerte, me la envía en cajas bien envueltas con papel. La vida a mí me da la muerte y yo te la comparto con mis besos. La vida me da para que te quite. Por que soy una carencia enorme. Soy un silencio de montaña, soy un camino que se recorre a solas mientras se devora. La vida y yo, la muerte y yo, y luego tú mirando este espectáculo sin risas. No has entendido nunca que hay situaciones en las que conviene no mirar, no caminar despacio mientras el sol te quema. Soy un desierto que espera, porque la vida me ha dado esa tarea. Yo la cumplo y te devoro con mis noches frías. La cumplo y te amenazo con el veneno de mis dientes. No vas a poder conmigo porque es la muerte quien decide en esta noche.
4.12.09
Desmantelar
25.11.09
Se rompió el cristal azul que sostenía entre mis manos, en pedazos, todo roto, eso que a ti te gustaba de mí. En pedazos todo, eso que a mí me gustaba de ti. Se perdió el efecto tierno de las páginas tiernas de los libros, tiernos, que leímos separados, que leímos cada quien por su cuenta, uno pensando en el otro. Porque llevaste mis páginas a otros espacios, a nuevos tiempos. Me llevaste lejos de ese cristal azul y dejaste que otros tiempos leyeran esas páginas tiernas. No voy a meterme con el tiempo. Sólo sé que los llevaste lejos de mí y ahora sólo queda nuestra música como un espacio eterno.
8.11.09
Nadie te ha dicho nada
Si alguien te hubiera dicho que con el paso del tiempo pasaría esto, quizá jamás habrías vuelto. Nadie te dijo nada de lo que aquí pasaba. Nadie te dijo que las cosas se derraman, expandiendo su tristeza incluso en los rincones de la alfombra más oscura. Porque la tristeza tiene sus aromas y es difícil olvidarlos. A tu padre le llegaba con el frío, a tu hermana con el aire de tu ausencia. Y contigo es diferente, se vuelve extenso y negro, todo.
Si alguien te hubiera dicho que con el paso del tiempo esto se deforma, pierde su chiste y su color… quizás jamás hubieras esperado nada. Nadie te dijo que las cosas se terminan y las personas cambian y así también tu rostro se transforma inexplicable. Porque el tiempo tiene sus matices, todos grises, y a tu madre le transforman la mirada, mientras que a tu hermano se le tiñe la sonrisa por lo que ha pasado ya.
Nadie te dijo nada y por eso estás aquí. Esperando como todos a que la vida pase, sin mayor explicación. Viviendo cada ciclo, cada ruptura, cada cambio. Si alguien te confesara que no hay final, que no hay principio y que es eterno este dolor…
Si alguien te hubiera dicho que con el paso del tiempo esto se deforma, pierde su chiste y su color… quizás jamás hubieras esperado nada. Nadie te dijo que las cosas se terminan y las personas cambian y así también tu rostro se transforma inexplicable. Porque el tiempo tiene sus matices, todos grises, y a tu madre le transforman la mirada, mientras que a tu hermano se le tiñe la sonrisa por lo que ha pasado ya.
Nadie te dijo nada y por eso estás aquí. Esperando como todos a que la vida pase, sin mayor explicación. Viviendo cada ciclo, cada ruptura, cada cambio. Si alguien te confesara que no hay final, que no hay principio y que es eterno este dolor…
29.10.09
Aquí, tan lejos.
Así que busqué la montaña más lejana, más lejana, más lejana. La busqué y dejé mis zapatos en el camino. Porque tiene que doler. La redención, el arrepentimiento, la purificación, esas cosas que valen tienen que doler. Así que tomé mis zapatos y decidí enterrarlos junto a una planta enorme y muerta del desierto. Le dije “No he sabido caminar y estoy vacía. Muerta como tú” y me fui descalza caminando hacia la montaña porque era necesario platicar con Dios. Y me fui descalza provocando al cascabel de las serpientes del desierto. Necesito su veneno. Y me fui descalza hacia la montaña para platicar con Dios. Imaginé la muerte más violenta. Imaginé la muerte que deseaba. Quise pagar. Sentir todo el dolor, toda la muerte, toda la noche que abunda entre la tierra seca, y lo intenté con los pies desnudos y la boca seca. Quise la muerte a cambio de la redención. Pero la noche pasó y las estrellas nunca se aparecieron. Qué voy a hacer entonces con el día, con mis pies descalzos y mi boca derramándose? Qué haré yo sin la montaña más lejana, sin el desierto redentor y sin Dios… cómo termina un cuerpo que no ha tenido fe más que en las propias mentiras que se cuenta? Todo eso pasa mientras espero a que amanezca aquí, lejos, lejos, lejos, de mi montaña.
Cosas que duelen
Qué voy a decirte yo? Pude haber pasado por ahí esa noche. Pasan tantas cosas que bien pudo ser mi cuerpo el que miró tu sombra en esa noche, yo no sé. Pudo ser tu cuerpo o pudo ser tu sangre, existen pruebas para eso… y hoy estás ahí, tendido en esa sábana de llanto. Nadie de los que te lloran te amó tanto como yo, y mira que nos separamos hace muchos años. Eran otros tiempos los tiempos de adobe que vivimos.
A nosotros nos tocó el campo y las tardes de cielos apabullantes. Mira que estuvimos juntos muy poquitos días. Tú seguiste como siempre, sin palabras y sin gestos suficientes para descifrarte. Yo no pude, no al principio. Pude haber pasado por ahí esa noche porque me tardé en dejarte ir. Porque pude, te olvidé aunque por las tardes continué deseando tu mirada. Pude porque te olvidé. Pude a veces.
Qué te digo yo? Digo que te ves muy bien ahí muertito en esas sábanas y en esa caja y mira que no soy tu viuda. No soy ni siquiera una persona conocida en esta tarde llena de galletas y café. Soy más bien lo que provoca el silencio entre las miradas conocidas. Soy yo, tu vieja anécdota de campo y cielos escandalosos… soy yo, el corazón que se rompió a partir de tu silencio. Sólo soy yo, qué voy a decirte entonces?
A nosotros nos tocó el campo y las tardes de cielos apabullantes. Mira que estuvimos juntos muy poquitos días. Tú seguiste como siempre, sin palabras y sin gestos suficientes para descifrarte. Yo no pude, no al principio. Pude haber pasado por ahí esa noche porque me tardé en dejarte ir. Porque pude, te olvidé aunque por las tardes continué deseando tu mirada. Pude porque te olvidé. Pude a veces.
Qué te digo yo? Digo que te ves muy bien ahí muertito en esas sábanas y en esa caja y mira que no soy tu viuda. No soy ni siquiera una persona conocida en esta tarde llena de galletas y café. Soy más bien lo que provoca el silencio entre las miradas conocidas. Soy yo, tu vieja anécdota de campo y cielos escandalosos… soy yo, el corazón que se rompió a partir de tu silencio. Sólo soy yo, qué voy a decirte entonces?
El camote... sale!
My name is sweet potato
I am a lovely, tender and sometimes very ugly
Sweet potato
I used to be a person and, obviously, I used to eat other sweet potatoes, because that’s what humans do. They eat whatever they find on their ways. Oh, those days… eating tender sweet potatoes was so delicious, much better than being eaten by others… what can I say, I was a selfish beautiful person who had many friends, many lovers and lots of food in the fridge. Now, by the way, for those who are wondering if karma is making me live in someone’s fridge…No way amigo! Now Im just a sweet potato who still has many friends, many lovers, doesn’t have to live in an awful fridge and pays its karma by not being able to eat other sweet potatoes.
What a terrible end for a sweet potato! And what a terrible story as well…
I am a lovely, tender and sometimes very ugly
Sweet potato
I used to be a person and, obviously, I used to eat other sweet potatoes, because that’s what humans do. They eat whatever they find on their ways. Oh, those days… eating tender sweet potatoes was so delicious, much better than being eaten by others… what can I say, I was a selfish beautiful person who had many friends, many lovers and lots of food in the fridge. Now, by the way, for those who are wondering if karma is making me live in someone’s fridge…No way amigo! Now Im just a sweet potato who still has many friends, many lovers, doesn’t have to live in an awful fridge and pays its karma by not being able to eat other sweet potatoes.
What a terrible end for a sweet potato! And what a terrible story as well…
23.10.09
Muchas vidas
Quizá tendría que morir de nuevo para explicarte lo que pasa aquí. Tal vez sin cuerpo, tal vez sin voz, pueda explicarte lo que pasa aquí. Porque en este momento el corazón también me está latiendo en otro tiempo más amarillo y cálido.
Yo no sólo soy yo, yo soy también la tarde cálida de aquel octubre del 68. Yo soy también las escaleras de un edificio que hoy está desquebrajado. Soy la unidad habitacional de ladrillos rojos. Comprenderás entonces la confusión que tengo en este loft de lujo, entre tus libros de arte y la seda de mi vestido. Y sé que soy también estos labios rosas y estos pechos medianos.
Soy la mujer que vive sola y cultiva flores. Soy la mujer que habita un espacio tranquilo y brillante como tu loft citadino. La casa es del padre y la vive la hija. La vive la hija. La vive la hija, en silencio, mientras cultiva flores que mueren por falta de agua. Soy a mujer que ha decidido cultivar flores para presumir una ocupación. Qué tal, sí, yo me dedico al cultivo de flores…
Tendría que morir de nuevo para justificar mi indiferencia no a la injusticia o al hambre de mi país. Mi indiferencia es al tiempo por ser de entre todas las mentiras la más grande. En mi mente puedo bailar en África o sacudirme la pereza en una playa de Oaxaca. Todo en mi mente. Pero en la música yo sé que el tiempo miente. Yo sé que me ha mentido siempre y soy y fui esa unidad de ladrillos rojos y en mis pasillos corrían balones de fútbol.
Nadie puede sanar esta herida reencarnada. Tendría que morir de nuevo para que entiendas que en este espacio lleno de tiempo y mentiras nunca podré sonreír porque me duelen los llantos pasados que se colaron entre este cuerpo y me recuerdan por siempre de dónde vengo.
Tendría que morir de nuevo para llevarte al desierto conmigo y compartirte la sed añorada, el eterno aliento. Tendría que morir de nuevo y aun así no sería lo mismo. Porque mi salvación es mi culpa, en este espacio amable, lleno calma y flores. Soy la mujer que habita su espacio, su tiempo y riega las flores. Soy la mujer tranquila. Soy la mujer que te sonríe con el vestido de seda. Sigo pensando pero tendría que morir de nuevo para lograr que me entiendas.
Yo no sólo soy yo, yo soy también la tarde cálida de aquel octubre del 68. Yo soy también las escaleras de un edificio que hoy está desquebrajado. Soy la unidad habitacional de ladrillos rojos. Comprenderás entonces la confusión que tengo en este loft de lujo, entre tus libros de arte y la seda de mi vestido. Y sé que soy también estos labios rosas y estos pechos medianos.
Soy la mujer que vive sola y cultiva flores. Soy la mujer que habita un espacio tranquilo y brillante como tu loft citadino. La casa es del padre y la vive la hija. La vive la hija. La vive la hija, en silencio, mientras cultiva flores que mueren por falta de agua. Soy a mujer que ha decidido cultivar flores para presumir una ocupación. Qué tal, sí, yo me dedico al cultivo de flores…
Tendría que morir de nuevo para justificar mi indiferencia no a la injusticia o al hambre de mi país. Mi indiferencia es al tiempo por ser de entre todas las mentiras la más grande. En mi mente puedo bailar en África o sacudirme la pereza en una playa de Oaxaca. Todo en mi mente. Pero en la música yo sé que el tiempo miente. Yo sé que me ha mentido siempre y soy y fui esa unidad de ladrillos rojos y en mis pasillos corrían balones de fútbol.
Nadie puede sanar esta herida reencarnada. Tendría que morir de nuevo para que entiendas que en este espacio lleno de tiempo y mentiras nunca podré sonreír porque me duelen los llantos pasados que se colaron entre este cuerpo y me recuerdan por siempre de dónde vengo.
Tendría que morir de nuevo para llevarte al desierto conmigo y compartirte la sed añorada, el eterno aliento. Tendría que morir de nuevo y aun así no sería lo mismo. Porque mi salvación es mi culpa, en este espacio amable, lleno calma y flores. Soy la mujer que habita su espacio, su tiempo y riega las flores. Soy la mujer tranquila. Soy la mujer que te sonríe con el vestido de seda. Sigo pensando pero tendría que morir de nuevo para lograr que me entiendas.
20.10.09
Voces que existen
De verdad yo no te entiendo, lo tienes todo. Eres una persona enferma de normalidad. Haz un esfuerzo por no olvidar los detalles… cariño, los detalles marcan la trascendencia. Pon atención en lo que estás haciendo, parece que lo que quieres es ponerme de malas.
Ah por cierto, aquí no se fuma, así que apagas eso. Estás muy joven para ya estarte matando, porque no mejor te tomas una botella de tiner o pones la cara en el escape del Fermond, estoy segura que huele igualito a tu porquería de cigarro. Y no me veas con esa cara de quiero matarte vieja con olor a queso que uno no tiene necesidad de mirarte.
Ah por cierto, aquí no se fuma, así que apagas eso. Estás muy joven para ya estarte matando, porque no mejor te tomas una botella de tiner o pones la cara en el escape del Fermond, estoy segura que huele igualito a tu porquería de cigarro. Y no me veas con esa cara de quiero matarte vieja con olor a queso que uno no tiene necesidad de mirarte.
17.10.09
Fue un error
estar ahí
mirar hacia el camino por el que pasabas
fue un error
imaginar
pensar por un momento en una explicación
fue mi error
quererte
dejar que me invadiera la resignación
fue un error
entregarlo
sangrar aunque doliera tanto el corazón
eso es estar aquí
eso desearte siempre
eso es volver a la noche
sin fuerza suficiente para suspirar
fue
fue
es
fue un error
devorarte.
estar ahí
mirar hacia el camino por el que pasabas
fue un error
imaginar
pensar por un momento en una explicación
fue mi error
quererte
dejar que me invadiera la resignación
fue un error
entregarlo
sangrar aunque doliera tanto el corazón
eso es estar aquí
eso desearte siempre
eso es volver a la noche
sin fuerza suficiente para suspirar
fue
fue
es
fue un error
devorarte.
29.9.09

Según las estrellas carezco de fe, quizá, por una falta de congruencia ideológica al inicio de mi vida. Esa es una acusación muy fuerte, decirle a alguien que su fe es débil, por no decir inexistente y ahora en consecuencia debo salir a buscarla entre las páginas escritas: tarea imposible encontrar a Dios en un libro, especialmente, cuando la búsqueda no es el juego, la vida es demasiado cruda y el tiempo apremia. No, buscar a Dios con una pistola en la frente no es fácil y tampoco es divertido.
Porque yo he buscado a Dios, pero estoy haciendo trampa, las estrellas me advirtieron que lo haría. Estoy haciendo trampa porque estoy pensando a Dios, y pensar requiere de razón, y al parecer la fe no tiene nada que ver con la lógica y la razón, o tal vez sí, pero carezco de conocimientos filosóficos kantianos para comprobarlo. Lo que sé es que las estrellas me advirtieron que la fe es una cosa muy ciega y muy abstracta como la trompa y el colillo roto de Ganesh. Quizá Dios es entonces parte de mi imaginario pagano y mi posmodernismo triste. Quizá se oponga a la ciencia moderna, y prefiera las limpias, el chamanismo, crea en fantasmas y, porqué no, combata a los demonios que poseen a ciertos grupos religiosos !aleluya¡.
También advirtieron que me burlaría, pero es que soy una muchacha alegre y sólo por eso debo gustarle mucho a Dios, porque a veces tengo buen humor y perdoné las amenazas de todas las monjas que me educaron. También me hice de la vista gorda en cuanto a unas cositas "diferentes" en la administración del colegio.
Sí, Dios debe quererme mucho porque yo nunca lo he culpado de esas cosas. Todo bien Dios, tú y yo estamos bien con eso. No eres tú el que necesita mi limosna para la limpieza de los mármoles de esa casa de verano que jamás visitas y no soy yo quien te reclama cada que me sangra el corazón. Yo sé que no estás midiendo mi fe con situaciones extrañas y yo no mido tu bondad con lo que tengo. Yo no soy Job, y ciertamente no sé si podrías ponerme a prueba como lo hiciste con él. Por favor, no lo hagas. Mejor ayudame a entender porqué tengo plutón en conjunción con saturno en casa nueve y hagamos las paces.
26.9.09
lo que pienso sobre la independecia económica
Desarrollar un sistema
Eterno
Para no volver hacia lo conocido
Es algo que yo
No haría
Jamás
Nunca
Jamás
Nunca
Al menos
no
De forma voluntaria
Eterno
Para no volver hacia lo conocido
Es algo que yo
No haría
Jamás
Nunca
Jamás
Nunca
Al menos
no
De forma voluntaria
25.9.09
simple
Dicen que el desierto un día fue mar
Y poco a poco fue perdiendo su profundidad
Pero a cambio encontró el silencio
Y después de tanto tiempo
Al fin estuvo solo…
El desierto
Tan seco
Tan lleno de viento
Tan lejano y lleno de secretos
Cómo hizo para poseer algo tan hermoso como la simplicidad?
Y poco a poco fue perdiendo su profundidad
Pero a cambio encontró el silencio
Y después de tanto tiempo
Al fin estuvo solo…
El desierto
Tan seco
Tan lleno de viento
Tan lejano y lleno de secretos
Cómo hizo para poseer algo tan hermoso como la simplicidad?
Tierra y uñas
Hubo un momento, no muy lejano pero sí imposible de olvidar por las heridas que dejó. Hubo un momento en el que pedí a la vida la normalidad embotellada y reluciente de la cual carezco, muy a pesar de desear lo contrario.
Señoras y señores, con todo gusto quise seguir las reglas para brillar un día en la alfombra roja del matrimonio. Me acerqué a la boutique más exclusiva y elegí el vestido más reluciente, más de princesa, y comencé a sentir una tremenda necesidad, casi insaciable, de ser más de lo que era o podía ser yo dentro de algo así, destinado a brillar. Porque me parece fácil, simple, incluso coherente que un vestido así, un objeto tan lindo, posea un destino que yo, ni con mis 103 huesos y mi medula espinal pudiera imaginar.
Un vestido así, de seda, posee como destino brillar por encima del cuerpo que lo viste y si por alguna extraña razón el cuerpo trasciende al vestido, entonces ese cuerpo merece más que nada en este mundo millones de dólares para probar los excesos más tristes y deseables. Pero yo, que no soy un vestido… qué haría yo en una boutique embotellada en esos días queriendo ser lo que no soy.
Sí señora, efectivamente, tengo 26 añotes y si fuera un hombre no tendría más opción que arrastrarlos con cierta vergüenza entre las piernas, pero no, para nada me molesta si me ha llamado usted señora, aunque no entienda bien porqué. Qué mi marido en dónde anda? No señora, por aquí no hay ni marido ni peor es nada, por aquí se ha vuelto complicado confiar y sólo se encuentra usted. Ah, por cierto, tampoco poseo aún mi imperio multinivel de productos Avon. Y a todo esto, su marido donde andará? Todavía duermen en la misma cama?
No señores, yo misma hice favor de quitarme ese vestido y salir rápidamente de la elegante boutique, con mi sed insaciable de necesitarlos a ustedes, al otro lado de esa delgada línea que tracé, sin darme cuenta, hace muchos años.
Todo bien señores, todo bien. Sólo soy una señora que comprende que la sed y la infinita ausencia no se resuelven aquí. Todo bien si para saciar mi sed devoro como un animal poco adiestrado la tierra que atraviesa mi camino y me retuerzo a solas mientras miro el desierto, todavía muy lejos de mí, y la sed aumenta. Porque en la boutique de lujo no tienen tierra para que me arrastre, ni arena para sofocarme. Y evidentemente….
7.9.09
Aquí nomás
Y entre las cosas que duelen quizá te encuentres una foto
Pero las fotos no duelen
No, las fotos no, pero el pasado sí. Y las fotos son fragmentos de momentos que se escapan, y siempre regresan para torturar a los niños que no fueron ni serán bonitos…
Y tú? Eras bonita?
Sí, mucho
Y qué te pasó?
Me enamoré muchacha, me enamoré
Pero las fotos no duelen
No, las fotos no, pero el pasado sí. Y las fotos son fragmentos de momentos que se escapan, y siempre regresan para torturar a los niños que no fueron ni serán bonitos…
Y tú? Eras bonita?
Sí, mucho
Y qué te pasó?
Me enamoré muchacha, me enamoré
6.9.09
5.9.09
Llena de hábitos tristes
mis madrugadas frías.
En esta mala costumbre
mi nuevo hábito:
abrir los ojos
para pensarlo
todo
Todo a las tres de la mañana:
Sin llanto
Sin sueño
y sin cigarros
si, yo sé
ya tiene tiempo
sé que dejé de fumar
pero hoy estoy de madrugada
y SIN CIGARROS!
Sin un agota de amigos
Sin mi destino imaginario
aunque dejé de dormir
y en un presente eterno
la consecuencia abstemia
de no poder soñarte
mis madrugadas frías.
En esta mala costumbre
mi nuevo hábito:
abrir los ojos
para pensarlo
todo
Todo a las tres de la mañana:
Sin llanto
Sin sueño
y sin cigarros
si, yo sé
ya tiene tiempo
sé que dejé de fumar
pero hoy estoy de madrugada
y SIN CIGARROS!
Sin un agota de amigos
Sin mi destino imaginario
aunque dejé de dormir
y en un presente eterno
la consecuencia abstemia
de no poder soñarte
3.9.09
Pisaremos los charcos
Para Paola
Debes volver para buscar una pequeña caja que dejé enterrada
bajo la sombra de un árbol.
Debes volver para buscar un frasquito azul en el que cabe la prueba de que aún soy capaz de llorar.
Debes partir
y llevar un pan para alimentar a las sombras del desierto,
porque me ayudaron
porque me envolvieron
porque me aceptaron y no dejaron que muriera.
Debes volver y cargar una daga porque ahí sufrí y seguro a ti también te dolerá
cuando recuerdes quién soy
cuando mires lo que te hice
y reconozcas mis ojos
y ya no encuentres los tuyos…
Volverá la sangre
volverá la lluvia
pero debes saber que también en esto estamos juntas.
Debes volver porque también te duele el alma
y aunque pierdas la calma
y no me quieras perdonar
Debes bailar
Cuando el sol se acerque y se quede en tu piel
Cuando de la tierra brote mi sangre
Cuando de las nubes se derrame el rencor
Cuando el viento seque todas la palabras
Y las flores se pierdan
Y los pies te ardan
Deberás bailar
Deberás bailar
Deberás bailar
Y aquí seguiremos tristes
Pero tú debes volver
Por el frasco con la caja y sin el pan
Por tus ojos vacíos
y la calma herida
por tu piel quemada
Para de nuevo entregar la daga y después de tantos años
Ya dejarla partir
Y si después de la sangre
Y si después de la lluvia
Y si después del vacío
Que se quedó esperando
En la sombra de un árbol
Y si cubierta por la lluvia
aún quisieras regresar a mí
Te prometo que esta vez
Sólo bailaremos
Sólo bailaremos
Y con los pies descalzos
Pisaremos los charcos
Debes volver para buscar una pequeña caja que dejé enterrada
bajo la sombra de un árbol.
Debes volver para buscar un frasquito azul en el que cabe la prueba de que aún soy capaz de llorar.
Debes partir
y llevar un pan para alimentar a las sombras del desierto,
porque me ayudaron
porque me envolvieron
porque me aceptaron y no dejaron que muriera.
Debes volver y cargar una daga porque ahí sufrí y seguro a ti también te dolerá
cuando recuerdes quién soy
cuando mires lo que te hice
y reconozcas mis ojos
y ya no encuentres los tuyos…
Volverá la sangre
volverá la lluvia
pero debes saber que también en esto estamos juntas.
Debes volver porque también te duele el alma
y aunque pierdas la calma
y no me quieras perdonar
Debes bailar
Cuando el sol se acerque y se quede en tu piel
Cuando de la tierra brote mi sangre
Cuando de las nubes se derrame el rencor
Cuando el viento seque todas la palabras
Y las flores se pierdan
Y los pies te ardan
Deberás bailar
Deberás bailar
Deberás bailar
Y aquí seguiremos tristes
Pero tú debes volver
Por el frasco con la caja y sin el pan
Por tus ojos vacíos
y la calma herida
por tu piel quemada
Para de nuevo entregar la daga y después de tantos años
Ya dejarla partir
Y si después de la sangre
Y si después de la lluvia
Y si después del vacío
Que se quedó esperando
En la sombra de un árbol
Y si cubierta por la lluvia
aún quisieras regresar a mí
Te prometo que esta vez
Sólo bailaremos
Sólo bailaremos
Y con los pies descalzos
Pisaremos los charcos
31.8.09
Las viejas costumbres
Karma 1

“Su brazo se adormeció mientras los días que se cubren de nubes eran azotados por el enojo de siempre”
Libros del desierto
Dicen que es el enojo de Dios y de los tiempos. Dicen que será como el fin de los tiempos. Será entonces la pausa más limpia, más extensa y más dulce entre todas las pausas del mundo? De todos los finales. A cuántos finales he de asistir? Cuántas veces podrás acabar con el mundo y cuántos diluvios? Cuántas veces se puede salir estando atrapado aquí…Dicen que el enojo de Dios adormece, pero dijeron lo mismo de su misericordia y mira… aquí seguimos.
Dios, no te conozco bien. No sé si eres tú lo que se esconde entre el viento y canta por las noches traspasando la ventana, el muro y el dolor. No sé si es tu voz o mi locura la que se escucha a veces entre las sábanas y las persianas de mi mente. Ya no hablo el idioma con el que me hablas. No sé si eres tú el que me despierta por las noches y empapa mi garganta con esta culpa eterna…
Cómo haré para volver a nuestro desierto? Vivo en una selva, vivo en un glaciar. Cómo haré para revivir en un desierto viejo, seco y devastado? Miro el mapamundi y todo me parece conocido en este ciclo irrepetible, inevitable de las cosas. Y esta culpa eterna. Quién va a perdonarme por las muertes que he dejado en otras vidas?
“!Y quién no!” así me dijo el mensajero para soplar misericordia entre mis labios tristes. “Quién no ha matado a un grupo entero. Quién no ha gozado con el llanto ajeno! Dime tú quién no ha pecado si para eso regresamos siempre aquí!
Yo no lo sé.
Nunca fui alguien que interfiere en los asuntos de los tiempos y yo no sé si tú también te has atrevido a herir al cielo con tu voz ¿Cómo sabría una mosca algo tan simple como la sangre de los tiempos si sólo está volando? Me olvidé de la sangre, de los lamentos y las súplicas interminables. Me olvide de los rostros, de los cuerpos y de la angustia y de la tierra que cubrió sus cuerpos vivos. Y me olvidé de los llantos y la traición y me olvidé y olvidé para volver a la pausa más simple, más extensa. Y a veces pienso que quizá floté un poquito y estuve ahí un segundo, llena de gozo. Llena de gozo… lejos
Y así de nuevo llueve y se moja el cuerpo suavemente con la calma de la tierra. Así de nuevo llueve y vuelven los recuerdos de la sangre que se absorbe para siempre en los desiertos de mi mente. Soy un desierto en el que habita mi pasado triste.
Señor, he pecado. Con este cuerpo de mujer, con esta vida de melancolía y calma. Señor, yo recuerdo. Y aunque me pierdo en los mapas de mi cuerpo y borro mi pasado, Señor, yo no me olvido del dolor causado y veo a la muerte que se acerca y hace que de nuevo me arda esta sangre antigua y sádica. Señor, sigo siendo un perro. Sigo con mi rabia y con mis ganas tristes. Dentro de la calma y la felicidad, sigo con mi sed de sangre.. Cuándo parará? Cuando he de volver a ese momento en el que nada ocurre?
29.8.09
Nueva serie 1
Disculparás…
Mi exceso de sinceridad
Mi falta de razón
Mi enojo
Disculparás
Que yo no entienda nada
Que te pida una explicación
Aunque han pasado cien años…
Porque no puedo disfrutar la noche larga
Yo no puedo concentrarme en el atardecer del mundo
Tampoco puedo disfrutar la enorme abundancia
el Tiempo
el Siempre
Y todo sin ti…
Disculparás
Que necesite tus abrazos
Que necesite tu sinceridad
Y necesite tanto mi pasado
Porque no puedo disfrutar de los demás
No puedo permitirles que me quieran
Porque yo quiero que me quieras tú
y nadie más
Que me prepares galletas me leas un cuento y me lleves a la escuela
Aunque han pasado mil años
Disculparás mi enojo
Esta tristeza
Esta necesidad con sed
Este latido débil
Mi exceso de sinceridad
Mi falta de razón
Mi enojo
Disculparás
Que yo no entienda nada
Que te pida una explicación
Aunque han pasado cien años…
Porque no puedo disfrutar la noche larga
Yo no puedo concentrarme en el atardecer del mundo
Tampoco puedo disfrutar la enorme abundancia
el Tiempo
el Siempre
Y todo sin ti…
Disculparás
Que necesite tus abrazos
Que necesite tu sinceridad
Y necesite tanto mi pasado
Porque no puedo disfrutar de los demás
No puedo permitirles que me quieran
Porque yo quiero que me quieras tú
y nadie más
Que me prepares galletas me leas un cuento y me lleves a la escuela
Aunque han pasado mil años
Disculparás mi enojo
Esta tristeza
Esta necesidad con sed
Este latido débil
16.8.09
Hoy no podré hablarte de nada nuevo. Ya sé, en este momento todo todo es nuevo nuevo, pero no me pidas novedades porque yo sigo como siempre. Medio triste. Medio alegórica. Medio muerta. Medio encantadora. Medio adolorida por tanta novedad. Qué voy a contarte si no he perdido la pésima costumbre de escurrirme por el camino, y luego estas calles tan soleadas que no perdonan nada y me evaporan sin discreción. Claro. Últimamente el mundo se ha encargado de recordarme justamente eso, que por ser o tener ciertas cosas no puedo derretirme en la calle empedrada, pero tampoco tengo o soy en dólares o euros como para trascender la banqueta y descansar en el lomo de un camello triste. No, yo no me olvido que en este país no hay camellos,
Y sé muy bien que no, las mujeres no se derriten en las calles,y aun así tú has entendido que no encuentro descanso ni en la cama con sus sábanas nuevas.
Qué voy a contarte que sea nuevo, sólo tengo el amanecer de esta mañana desde mi terraza. Muy bonito. Muy enorme. Qué voy a contarte yo de mí si no me alcanzo desde la terraza como un globo triste que no parte más.
Y sé muy bien que no, las mujeres no se derriten en las calles,y aun así tú has entendido que no encuentro descanso ni en la cama con sus sábanas nuevas.
Qué voy a contarte que sea nuevo, sólo tengo el amanecer de esta mañana desde mi terraza. Muy bonito. Muy enorme. Qué voy a contarte yo de mí si no me alcanzo desde la terraza como un globo triste que no parte más.
25.5.09
Just before the play

I will ask it once again…
what? Nicer?
Ok.
Darling, do you love me?
Do you love me, love me like Sinatra does?
Like my endless summer, like my endless voice?
Do you really really… what?
Again then…
Darling, Do you love me?
Like those whispers blowing through our arms while holding
like the weirdest outfit held by crazy thoughts?
Do you…
Sorry, I can´t do this, I have a question. Do you really think there’s a way to be nice when it comes to asking? Asking about love? Is there a way to be nice at all when it comes to asking?
24.4.09
Y entonces quise ser mujer
17.4.09
Medir

He renunciado al privilegio
de andar por el mundo
con una tarjeta
elegantemente escrita con mi nombre
No voy a poder con esa carga
Tampoco puedo con mi voz
con mi rostro
y las marcas de mis manos
Soy una mujer
mediana
en todas sus condiciones
Soy todavía algo
pero perdí mi carácter
y mi cariño
y mis tres formas de reír
y hoy sólo tengo ánimos para aceptar que soy
mediana
lo cual conlleva tristemente al extravío
de una mitad que contenía
mis tiernas ganas de perder el control bailando
y mi apetito feroz por un cigarro al levantarme
He renunciado al privilegio de mirarme en un espejo
para sentir que he ido ganando peso
para sentir vergüenza
He renunciado al privilegio de mirarme
Cargo todo esto
como un castigo justo
porque soy una mujer
mediana
que un día se creyó la idea
de que en este mundo
lleno de desiertos y diluvios
existía lo vasto
lo inmenso
y lo eternamente bello
16.4.09
17.3.09
12.3.09
I still remember those days. The days when I was a scruffy girl, so engrossed in the shapes of the mountains and the innocuous green trees. So immersed in my wondering thoughts. Still there.
What am I supposed to tell you now that you have grown so much and your hair is falling? You will not deter me from jumping on those puddles. I swear Ill do it… in dribs and drabs, but ill do it.
What am I supposed to tell you now that you have grown so much and your hair is falling? You will not deter me from jumping on those puddles. I swear Ill do it… in dribs and drabs, but ill do it.
6.1.09
Con la realidad tampoco...
Voy a contarte el cuento de la niña terca que no podía dejar de imaginar.
Imaginó jirafas amarillas cubiertas de motas moradas y les hizo cariñitos en la nariz para que se durmieran.
Imaginó enormes elefantes azules que cabían perfectamente en sus primeros poemas.
Imaginó romances inocentes con las rosas del jardín de su vecino y,
en una de las ochenta vueltas que le dio a la cama y al Caribe, se encontró con una piedra que le pareció interesante. Hablaba poco. No era blanca pero tampoco era negra. Era una piedra que la escuchaba con atención. Y platicó con la piedra. Y se amigó con la piedra; la conoció.
Voy a decirte por qué fue terca: quiso que la piedra la quisiera. Entonces, las jirafas amarillas tuvieron miedo y los elefantes azules comenzaron a buscar un espacio para enterrar sus huesos. Todo porque quiso que la piedra la quisiera. Quiso que la piedra…hasta yo me pongo triste.
Voy a decirte muy en serio y con cariño algo que debes comprender: Con la imaginación no se juega. Con la realidad tampoco.
Imaginó jirafas amarillas cubiertas de motas moradas y les hizo cariñitos en la nariz para que se durmieran.
Imaginó enormes elefantes azules que cabían perfectamente en sus primeros poemas.
Imaginó romances inocentes con las rosas del jardín de su vecino y,
en una de las ochenta vueltas que le dio a la cama y al Caribe, se encontró con una piedra que le pareció interesante. Hablaba poco. No era blanca pero tampoco era negra. Era una piedra que la escuchaba con atención. Y platicó con la piedra. Y se amigó con la piedra; la conoció.
Voy a decirte por qué fue terca: quiso que la piedra la quisiera. Entonces, las jirafas amarillas tuvieron miedo y los elefantes azules comenzaron a buscar un espacio para enterrar sus huesos. Todo porque quiso que la piedra la quisiera. Quiso que la piedra…hasta yo me pongo triste.
Voy a decirte muy en serio y con cariño algo que debes comprender: Con la imaginación no se juega. Con la realidad tampoco.
Silencio en la calle
Anoche
Me encontré con el hombre en la calle
El que duerme en la calle
El que vive en la calle
Miraba atento un plato cubierto con papel aluminio
mientras delineaba sus labios
con líneas rojas en las que buscaba algo
Me quedé frente a él con mi estúpido morbo
Me paré frente a él con mi estúpido miedo
Con mi estúpido asco
Mis estúpidas ganas de quitarle ese estúpido espejo
que refleja los trazos y las búsquedas interminables
Estas búsquedas interminables
esas búsquedas tercas.
Me encontré con el hombre en la calle
El que duerme en la calle
El que vive en la calle
Miraba atento un plato cubierto con papel aluminio
mientras delineaba sus labios
con líneas rojas en las que buscaba algo
Me quedé frente a él con mi estúpido morbo
Me paré frente a él con mi estúpido miedo
Con mi estúpido asco
Mis estúpidas ganas de quitarle ese estúpido espejo
que refleja los trazos y las búsquedas interminables
Estas búsquedas interminables
esas búsquedas tercas.
7.12.08
La mujer en el desierto
Dentro de la Biblia
vive una mujer
que con las uñas
cava un pozo
rasca hasta que se desprenden
una a una
las huellas de sus manos tristes
busca
mantener la calma ante ese niño que la mira triste
vamos a morir
todos vamos a morir un día
porque
hemos sido y seguiremos siendo
las manos
de ese ser que hincado implora
para que de la tierra brote
tal vez no la eternidad
pero sí más calma
vive una mujer
que con las uñas
cava un pozo
rasca hasta que se desprenden
una a una
las huellas de sus manos tristes
busca
mantener la calma ante ese niño que la mira triste
vamos a morir
todos vamos a morir un día
porque
hemos sido y seguiremos siendo
las manos
de ese ser que hincado implora
para que de la tierra brote
tal vez no la eternidad
pero sí más calma
24.11.08
27.10.08
El viento y yo
Nos conocimos un lunes. Yo iba en mi bici roja. Él pasaba por ahí. A mí me habían roto el corazón. Él no se atrevía a querer a nadie; a nadie en específico. Nos conocimos porque tropezó con mi perfume. O más bien, todo mi perfume se enredó en sus pies, en su cabeza, y luego provocó que se cayera. Nos conocimos porque nunca supe disculparme, y en lugar de corregir a mi perfume solté una enorme carcajada que ponchó su ego. Perfume malo. Malo perfume malo ¿Porqué te enredas en los pies del viento?
Después me aproveché de su caída y sólo dije: “mi vestido también es rojo, como tu ego, pero éste no se poncha, y en cambio, sólo se infla”. Él se aprovechó del polvo y de la tarde hermosa. Miró por debajo de mi vestido. Lo abrió como si fuera su paraguas. Me dijo: “y tus zapatos son amarillos”.
Nos conocimos porque mi vestido era rojo y mis zapatos amarillos. Porque ese lunes estaba yo ahí, en la banqueta, mirando cómo el polvo se calmaba muy lentamente mientras lo sometía, no sólo a él, sino también a mi perfume. “Habría que educarlo”, me dijo con su cara de molestia inacabada. De nuevo sonreí. “Y a usted hay que enseñarle a caminar despacio”.
Así nos conocimos ese lunes, con mi perfume indignado y su ego efervescente y rojo; con mi vestido inflado y mis zapatos amarillos. Y por primera vez quiso quedarse. Y por primera vez, después de mucho tiempo, pude quedarme. Así que nos sentamos en la banqueta. Así que nos sentamos…
Ego ponchado. El viento. Yo. Mi perfume.
Él era rápido y yo lenta. Su ego hacía caras y mi perfume ya no quería jugar. Y fue mi tentación el no pinchar su ego para enfocarme sólo en él; para no pensar en todo lo que había tocado. Le dije entonces “tus ganas de irte”. Me dijo entonces “Tu miedo de quedarte”. Porque es difícil no pensar en el pasado.
Pero mi vestido pudo más que mi memoria, porque lo invitó a que circulara entre mi cuerpo para tocarme, para besarme y absorberme, sólo a mí. Él, tomó a mi perfume y lo amarró fuertemente a un árbol Perfume malo. Malo perfume malo, mientras su ego rojo se inflaba y estaba listo para salir volando. De mi cuerpo alegre brotaron risitas afiladas que necesitaban pinchar a ese ego rojo y mandarlo a guardar silencio, junto a mi perfume travieso.
De mi cuerpo cálido salían sus palabras. Entonces, contó el cuento de un desierto lleno de dunas y de polvo. Me habló de las olas de sal y del azote del tiempo; y en sus mares perdidos encontré a mi vestido y miré mis zapatos amarillos, porque de mi cuerpo brotaba algo que a su voz penetraba.
De pronto, me invadieron las ganas más absurdas de presentarme. Le dije “me llamo Miel, hoy soy morada y sólo tengo 25 años”. “Te llamas Miel y tienes más de 25 años,- me dijo con un tono muy suave y azul-. Te llamas Miel y has sido verde y turquesa. Te llamas Miel y te has marchado mil veces de aquí. Te llamas Miel y siempre vuelves.
Y regresé al smog y a la calle. Volví al vestido y a la corneta de mi bicicleta. Mujer. Responde al nombre de Miel. 25 años. Tez clara, pelo rizado y oscuro. Una que otra peca y un lunar enorme en la pierna izquierda. Le gusta mirar fotografías, caminar los domingos por el ancho camellón que está lleno de árboles y usar vestidos de colores molestos y brillantes. “Te llamas Miel y siempre vuelves”.
Bajé la mirada. Me quité los zapatos para escribir sobre la arena con los dedos de mis pies “He vuelto, pero necesito tiempo para convertirme en polvo y así jugar contigo para siempre”.
Yo sabía. Desde el comienzo supe que para siempre es demasiado.
Miré de nuevo mis zapatos. Los coches. Las calles. Todo seguía brillante y pequeño
¿Cómo fue que mi vestido te dejó pasar? ¿Porque mi perfume duerme tranquilo bajo la sombra de un árbol?
En este mundo todo tiene sentido aunque yo no lo entienda. Y también, aunque no siempre lo note, todo tiene un orden bastante claro. El mundo está bien hecho.
“Sabes, mis labios son como tus ganas de moverte todo el tiempo. No puedo dejar de hablar” Así le dije sabiendo bien que mis palabras, a diferencia del mundo que está bien hecho, habían dejado de tener sentido.
Sólo silencio
Entonces tuve miedo. Tuve miedo de la rapidez con la que las nubes cambiaron su forma. Tuve miedo de no ser verde o turquesa. De no ser ni morada ni antigua. De no ser un desierto ni contener mil lenguas para entender su mensaje. Así que continué en lo que yo creía se había convertido en el soliloquio más neurótico de mi vida y le dije “Debes saber que ya no fumo y es muy posible que nunca más sea verde”.
Después me aproveché de su caída y sólo dije: “mi vestido también es rojo, como tu ego, pero éste no se poncha, y en cambio, sólo se infla”. Él se aprovechó del polvo y de la tarde hermosa. Miró por debajo de mi vestido. Lo abrió como si fuera su paraguas. Me dijo: “y tus zapatos son amarillos”.
Nos conocimos porque mi vestido era rojo y mis zapatos amarillos. Porque ese lunes estaba yo ahí, en la banqueta, mirando cómo el polvo se calmaba muy lentamente mientras lo sometía, no sólo a él, sino también a mi perfume. “Habría que educarlo”, me dijo con su cara de molestia inacabada. De nuevo sonreí. “Y a usted hay que enseñarle a caminar despacio”.
Así nos conocimos ese lunes, con mi perfume indignado y su ego efervescente y rojo; con mi vestido inflado y mis zapatos amarillos. Y por primera vez quiso quedarse. Y por primera vez, después de mucho tiempo, pude quedarme. Así que nos sentamos en la banqueta. Así que nos sentamos…
Ego ponchado. El viento. Yo. Mi perfume.
Él era rápido y yo lenta. Su ego hacía caras y mi perfume ya no quería jugar. Y fue mi tentación el no pinchar su ego para enfocarme sólo en él; para no pensar en todo lo que había tocado. Le dije entonces “tus ganas de irte”. Me dijo entonces “Tu miedo de quedarte”. Porque es difícil no pensar en el pasado.
Pero mi vestido pudo más que mi memoria, porque lo invitó a que circulara entre mi cuerpo para tocarme, para besarme y absorberme, sólo a mí. Él, tomó a mi perfume y lo amarró fuertemente a un árbol Perfume malo. Malo perfume malo, mientras su ego rojo se inflaba y estaba listo para salir volando. De mi cuerpo alegre brotaron risitas afiladas que necesitaban pinchar a ese ego rojo y mandarlo a guardar silencio, junto a mi perfume travieso.
De mi cuerpo cálido salían sus palabras. Entonces, contó el cuento de un desierto lleno de dunas y de polvo. Me habló de las olas de sal y del azote del tiempo; y en sus mares perdidos encontré a mi vestido y miré mis zapatos amarillos, porque de mi cuerpo brotaba algo que a su voz penetraba.
De pronto, me invadieron las ganas más absurdas de presentarme. Le dije “me llamo Miel, hoy soy morada y sólo tengo 25 años”. “Te llamas Miel y tienes más de 25 años,- me dijo con un tono muy suave y azul-. Te llamas Miel y has sido verde y turquesa. Te llamas Miel y te has marchado mil veces de aquí. Te llamas Miel y siempre vuelves.
Y regresé al smog y a la calle. Volví al vestido y a la corneta de mi bicicleta. Mujer. Responde al nombre de Miel. 25 años. Tez clara, pelo rizado y oscuro. Una que otra peca y un lunar enorme en la pierna izquierda. Le gusta mirar fotografías, caminar los domingos por el ancho camellón que está lleno de árboles y usar vestidos de colores molestos y brillantes. “Te llamas Miel y siempre vuelves”.
Bajé la mirada. Me quité los zapatos para escribir sobre la arena con los dedos de mis pies “He vuelto, pero necesito tiempo para convertirme en polvo y así jugar contigo para siempre”.
Yo sabía. Desde el comienzo supe que para siempre es demasiado.
Miré de nuevo mis zapatos. Los coches. Las calles. Todo seguía brillante y pequeño
¿Cómo fue que mi vestido te dejó pasar? ¿Porque mi perfume duerme tranquilo bajo la sombra de un árbol?
En este mundo todo tiene sentido aunque yo no lo entienda. Y también, aunque no siempre lo note, todo tiene un orden bastante claro. El mundo está bien hecho.
“Sabes, mis labios son como tus ganas de moverte todo el tiempo. No puedo dejar de hablar” Así le dije sabiendo bien que mis palabras, a diferencia del mundo que está bien hecho, habían dejado de tener sentido.
Sólo silencio
Entonces tuve miedo. Tuve miedo de la rapidez con la que las nubes cambiaron su forma. Tuve miedo de no ser verde o turquesa. De no ser ni morada ni antigua. De no ser un desierto ni contener mil lenguas para entender su mensaje. Así que continué en lo que yo creía se había convertido en el soliloquio más neurótico de mi vida y le dije “Debes saber que ya no fumo y es muy posible que nunca más sea verde”.
24.10.08
Saber mentir: recordar para olvidar
Deja el recuerdo caer como un fruto por su peso
Samba del olvido
Le hablé de buena manera. Le pedí, incluso con cariño, que se fuera de mi espacio. Que me dejara sola. Que dejara de habitarme. También fui por una escoba y lo traté como a una rata, una rata gris, una rata que por más ser vivo me daba asco, que por más ser vivo me daba asco. Lo traté como a una rata porque para mí eso era. Era algo gris, algo invasivo, y lo perseguí mil veces, con mi escoba y mis ganas de largarte lejos. Y lo perseguí como una loca triste, y lo perseguí desesperada, y mis escobazos derramaron unas cuantas gotas.
No te ofendas. Sé que un día tuvimos algo, pero así te pienso hoy. Gris, turbio, sucio, y quisiera darte de escobazos.
Le pedí que se marchara, que desapareciera. También me puse triste; también lloramos. En algún momento yo misma cedí y le pedí que se quedara. Le dije “no puedo, quédate” y me senté en la esquina de mi casa, para seguir pensando mientras mi escoba me miraba más desconcertada que la propia rata. Pero tenía que irse, después de todo pronto serían seis meses, es decir, medio año, es decir, lo suficiente como para seguir adelante, sin tu temperatura, sin tu forma de estorbarme, sin lo de siempre por lo que dos personas se vuelven nuncas que se repiten interminablemente.
Pero pasó lo que debía pasar. Me acostumbré a él y permití que me mirara mientras lavaba mi ropa, mientras lavaba mi boca. Dejé que me mirara al dormir, y con el tiempo también dejé de esconder los pretextos. Me acostumbré a sus restos de comida, al cinturón y a los pantalones de mezclilla de la última noche. Me acostumbré a la mochila gris y permití que se arrumbara por las mañanas junto a la lavadora. Porque pasó lo que siempre pasa.
Y pasó lo que tenía que pasar. Pasó el tiempo y se me fueron esas ganas de largarte lejos. En cambio, le ofrecí café y hasta miramos el partido juntos. Bebimos cerveza y festejamos un gol. Perdón o costumbre, en la memoria da lo mismo. Aunque, te sigo pensando sucio, turbio y gris. Ya ves. Hay cosas que uno se inventa y hay cosas que fueron ciertas. Tú te bañabas diario, pero eras turbio y gris, como la rata que esta mañana se fue indignada de mi casa.
Y no te ofendas. Yo sé que un día creí, teníamos algo, pero tantos colores sólo se pueden en mi imaginación, y tú eres gris y triste, como un inverno.
Samba del olvido
Le hablé de buena manera. Le pedí, incluso con cariño, que se fuera de mi espacio. Que me dejara sola. Que dejara de habitarme. También fui por una escoba y lo traté como a una rata, una rata gris, una rata que por más ser vivo me daba asco, que por más ser vivo me daba asco. Lo traté como a una rata porque para mí eso era. Era algo gris, algo invasivo, y lo perseguí mil veces, con mi escoba y mis ganas de largarte lejos. Y lo perseguí como una loca triste, y lo perseguí desesperada, y mis escobazos derramaron unas cuantas gotas.
No te ofendas. Sé que un día tuvimos algo, pero así te pienso hoy. Gris, turbio, sucio, y quisiera darte de escobazos.
Le pedí que se marchara, que desapareciera. También me puse triste; también lloramos. En algún momento yo misma cedí y le pedí que se quedara. Le dije “no puedo, quédate” y me senté en la esquina de mi casa, para seguir pensando mientras mi escoba me miraba más desconcertada que la propia rata. Pero tenía que irse, después de todo pronto serían seis meses, es decir, medio año, es decir, lo suficiente como para seguir adelante, sin tu temperatura, sin tu forma de estorbarme, sin lo de siempre por lo que dos personas se vuelven nuncas que se repiten interminablemente.
Pero pasó lo que debía pasar. Me acostumbré a él y permití que me mirara mientras lavaba mi ropa, mientras lavaba mi boca. Dejé que me mirara al dormir, y con el tiempo también dejé de esconder los pretextos. Me acostumbré a sus restos de comida, al cinturón y a los pantalones de mezclilla de la última noche. Me acostumbré a la mochila gris y permití que se arrumbara por las mañanas junto a la lavadora. Porque pasó lo que siempre pasa.
Y pasó lo que tenía que pasar. Pasó el tiempo y se me fueron esas ganas de largarte lejos. En cambio, le ofrecí café y hasta miramos el partido juntos. Bebimos cerveza y festejamos un gol. Perdón o costumbre, en la memoria da lo mismo. Aunque, te sigo pensando sucio, turbio y gris. Ya ves. Hay cosas que uno se inventa y hay cosas que fueron ciertas. Tú te bañabas diario, pero eras turbio y gris, como la rata que esta mañana se fue indignada de mi casa.
Y no te ofendas. Yo sé que un día creí, teníamos algo, pero tantos colores sólo se pueden en mi imaginación, y tú eres gris y triste, como un inverno.
20.10.08

The mirror
So, I just wanted to be the fad that easily slips away between (your fingers) (your hugs) (your smiles). I just wanted to be the subtle waft, the one that suddenly surprises, and surprisingly disappears. Leaving you very alone, but very happy. And you were so wary…
Wary
Wary
Wary
Always holding that key to protect your memories from the sad ones I already held. And while peeling my lips with your fingers, and while sending my waft through my voice, I kept wondering how you ever imagined I would stay long enough to disdain you.
One by one, the shelves had to fall because I couldn’t hold you up with this edgy breath, with this lazy love. So, I casted a blind eye, pretending I wasn’t there, between your fingers holding mine so tenderly. I was not there, not even once. When I look through the window I keep telling so sadly “please don’t judge me for dropping you out”.
19.10.08
17.10.08
Horóscopo Aries: Luna en tauro
“En el amor usted es un personaje extraño. Puede sentirse emocionalmente atraída a una persona y sin embargo terminar la relación de manera impredecible”.
Eso dijeron mis estrellas. Así que por favor ya no me preguntes sobre algo que no pienso responderte.
Eso dijeron mis estrellas. Así que por favor ya no me preguntes sobre algo que no pienso responderte.
“Everything about you is new”
Mazzive attack
Había algo que dolía por dentro
Algo
Muy diferente a este vacío que no alcanza siquiera
para llorar un poquito
Porque el dolor es un algo que ocupa un espacio
Curioso entonces que algunas ausencias generen dolor
En este cuerpo que ocupa un espacio
entre un espacio que duerme…
y desde adentro
Había un algo que me dolía
Lejos del tiempo
Lejos del tiempo del cuerpo
Había un algo
Pesado
Algo con forma de erizo
Había un relato que hablaba de un alguien
Había un dolor que ocupaba mi espacio
Y habían recuerdos
Todos con forma de erizo
Todos de voces lejanas
Cierro los ojos
Miro al erizo que ocupa mi espacio
Tengo los ojos cerrados y escucho
Todas las voces de todos mis tiempos
Todos los rostros de todos mis cuerpos
Que no recuerdo
Que no recuerdo
Me sueño
Cierro los ojos y siento
Como me duelen mis tiempos
Yo no comprendo mis tiempos
Cuando esta voz que es la voz de mi espacio
Todo lo olvida
8.10.08
saber mentir: el cuerpo
Cubrí mi cuerpo con un suéter negro. Ojala pudiera explicarte esto. Cubrí mi cuerpo, no para vestir un color, sino para cubrir la mía necesidad. Mi cuerpo dijo: “necesito que me contengas”, y en ese momento… cómo explicarle que aún soy demasiado pequeña para contenerle. No pude, en ese momento no pude. Mi cuerpo pedía que le sostuviera como las olas del mar muerto y a mí me faltaba toda la energía de la luna. Pedías demasiado. Así que corrí, me fui muy lejos, me fui al cansancio de las noches húmedas. Me convertí en el brillo de las calles empedradas. Guardé silencio y sentí mi vació mientras mi cuerpo sufría mi abandono. Lo abandoné entre mil manos desconocidas, entre los labios pálidos que ya no recuerdo. Quisiera que el tiempo, que el tiempo, que el tiempo. Me parece que el tiempo pesa. Quisiera también que mi cuerpo no pesara. Pero pesa y en aquellos tiempos también pesaba, sólo que de forma diferente. Y tal vez hoy me pesa diferente. Ojala pudieras comprenderme en esto. Así que lo cubrí con lo que pude. Lo cubrí con lo que creí conveniente: un suéter negro de un estambre muy bonito y grueso con el cuello de tortuga. Cubrí mi cuerpo con un suéter negro. Le dije: “bien sabes que yo tengo lo que quieres” mientras él lloraba como lloran los niños por una paleta con la cara humedecida y llena de mocos.
3.10.08
It´s time to bring this fire
Juego a que te siento
Cerca
Cerca
Me tocas
Cerca cerca
La vida
Me besa cerca cerca
Dios
Me busca busca
Lo busco busco
A dios
Lo busco en todo lo que toco
Siento
Cerca
Toco
Siento a dios
Lo busco y lloro si alguien me descubre
Ahí
Entre las plantas de las plantas de mis pies
Entre los árboles tan dignos de confianza
Me toca siempre dios
Como las plantas de las plantas
tocan todo lo que toco
Dios
Y me descubre alguien
Entre los árboles volando
Entre los árboles que cambian
Una a una
Todas mis plumas
Mientras vuelo entre
La luz
Entre los árboles
La luz
Que toca lo que toco con mis nuevas alas
De luz tocarlo llenarlo todo
Ese momento en el parque
Entre dios, la ardilla y este cuerpo
Que me ha tocado en esta
Luz?
Y necesito que me abrigue
Que me toque
Dios
Que me abrigue y que me toque
Le digo “Dios, me han herido”
Le piden
Mis palabras piden
Dios, me hirió el amor con sus palabras
Me hirió mi amor con sus palabras de odio y necesito que me toques
Que me toques
Que me toques
Que me recuerdes
Aquí
Entre los árboles
Estoy cambiando
Y sus palabras me marcaron
Me tiraron
Me azotaron
Dios
Le digo a dios
Estoy herida
Me duele mucho ser
Me duele
Mucho
Esto
Le digo Dios, con sus palabras me mataron
Me mataron
Y ahora me piden que me mueva
Y ahora me piden que prentenda
Dios
Que no ha pasado nada
Que no recuerde sus palabras
Que no recuerde su odio
Que no recuerde su rencor
Dios
Le digo a dios
Entre los árboles
Le pido
Que sea la ardilla que se acerca
Que sea el árbol que se seca
Le pido
Dios
Dios
Dios
Yo sé que existes
Yo sé que puedes
Tal vez
Estar en este cuerpo
Herido
Yo sé que puedes
Abarcarlo todo
Aunque ese todo
Sea tan pequeño
Y sea yo.
27.9.08
Sándalo

Lo íntimo es un cajón de madera con olor a rosas. Por su parte, la persona siempre será una textura, a veces de listones claros con sensaciones poco transparentes que no caben en ningún espacio de madera.
Personales siempre serán los datos. Íntimos sólo serán los detalles de momentos solitarios entre dos personas que se saben cerca.
Esas cosas tan absurdas siempre serán personales; como las prendas íntimas, como los productos de limpieza. La intimidad por su parte, siempre será algo más flexible. Algo en lo que cabe más de uno.
Mujercita muerdoncita

Ahora que si me agarras de mal humor, huy, la cosa cambia, mucho. Mucho que cambia la cosa. Pero entonces, tendrías que saber cómo se hace para provocar el enojo de una damita, de una señorita, de una muchachita, de una mujercita como yo.
“Yo soy una mujercita muerdoncita” dije, mientras te explicaba, mientras derramaba cosas importantes.
Pero, si me agarras de buen humor, huy, la cosa cambia, harto, mucho. Hiu! demasiado. Pero entonces, tendrías que saber cómo se hace para que esta cosita, personita pequeñita y muerdoncita te sonría…
“Yo soy una mujercita muerdoncita” dije, mientras te besaba. Mientras derramaba cosas importantes…
Aunque claro, cabe siempre la buena chance de la gran neutralidad.
-Poco probable?
-Sí.
-Imposible?
- Nunca
Te diría entonces que mejor te vayas; que tomes tu paraguas y te marches. Por que la chance se aplica mejor sólo en situaciones de juego y sin estrés. Pero a mí, que sólo soy tu mujercita muerdoncita, difícilmente podrás jugarme y en cambio siempre, siempre, siempre podré estresarte.
24.9.08
Av. Revolución

Iba yo, iba. En el auto a eso de las dos de la tarde. Mirando los seis carriles, mirando. Los seis carriles y las ballenas enormes, sostenidas por el cielo. Montadas en el cielo. Las ballenas de concreto nadaban en el cielo mientras los autos las recorrían. Iba yo, pensando que un día por ahí pasé y pensé que te quería, que te quería de vuelta. Que te quería volver a ver.
Esos momentos que no se viven realmente se sienten y se detienen.
Se sienten y me detienen el corazón. Detuve el coche para sentir la eternidad.
Cómo parar el coche? Detenerlo ahí, justo debajo de esa ballena de concreto? Sería, tal vez, ser incapaz de pensar en los demás.
Pero paré. Y las ballenas me cubrieron, toda, con una sombra muy inmensa y triste.
“Ahora mismo tendría que estar salvando al mundo” pensó Plastiquito.

Tal vez debería resolver la crisis económica que ciertos países tarugos enfrentan. Mira que la vida puede complicarse. Un desconocido de pronto llega y te obsequia, así, de la nada, un plastiquito coqueto con un espacio para que escribas tu firma. “Tengo tantas ganas de ser especial -dice tu silencio- tantas ganas de firmar, de escribir mi nombre en ti”. Después, el plastiquito se desliza entre pequeños artefactos extraños (sabrá dios cómo funcionan), pero se desliza, el plastiquito, en ellos, y de pronto la felicidad es posible.
Sí, yo existo. Me deslizas en el artefacto cotorro y gris y existo.
Me firmas las costillas y además de reírme, existo. Y soy real. Soy real si me deslizas entre ese espacio azucarado. Soy real cuando me guardas entre papelitos tontos y teléfonos a los cuales nunca marcarás, pero no porque seas cobarde, no. Ya no sabes de quién coños era ese número que te costó seis margaritas y unos cuantos tontos cigarritos. Pero todo bien conmigo… porque a mi número no necesitas apuntarlo. Tú no me olvidas nunca. Me quieres, me recuerdas, me deslizas. Mira que la vida puede complicarse, sobre todo cuando te hago falta. Y te hago falta siempre. Entonces, mi ego se infla, se inflama invisible, inimaginable y crece. Crece a la par de ochenta mil plastiquitos felices que también se inflan, se deslizan y endulzan la vida de ocho mil idiotas que sonríen tristes. Y nos desliza el ego con tal placer que se te olvida el fin de mes.
Pero no, yo te quiero siempre, siempre y cuando me deslices siempre. No soy yo la que te dice idiota a fin de mes. No soy yo la que te quita lo que tienes. No soy yo la que te roba la mirada y te rellena el alma con su hambre de existencia. Yo no soy tu banco. Yo no soy la crisis de las casas que de pronto ya no existen. Yo te gusto, yo te gusto siempre. Siempre y cuando me deslices.
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