24.8.08

Antes del café que ya no te tomaste



Hoy
he decidido mirar cómo te vas
cómo esperas que te detenga

hoy decidí que no

ya puedes irte
tú también necesitas irte

¿y si tuviera la certeza de un mal final contigo?
tal vez me quedaría

Pero eso no se puede
No contigo
Que siempre vuelves

O más bien

no te vas nunca
No te has ido nunca y finges
Cerrar la puerta
no te vas y haces como que me olvidas

Y yo me voy y te llevo
Siempre
Como equipaje semiligero
Porque mis manos tercas
No pueden con el vacío

Y entonces voy y te llevo
Para ponerte limón en los ojos
Mientras me amarro las ganas
y entonces voy y te llevo

11.8.08

avances de ella

No puedo ser única porque lo que busco es ser irrepetible como todo lo que ha sido creado a mano, como todo lo que muestra sus costuras, despreocupadamente; como todo lo que se permite ser. Mi cuerpo tiene vello como todo lo hecho a mano… como todo lo que suda y es y es.

18.7.08

La soledad



Síntoma de algo que no alcanza para llenar el cuarto

13.7.08

Eso que a ti te da miedo



Hay cosas que ella simplemente nunca podrá escuchar
Antes, yo le gritaba
Fuerte
Le decía: me gusta eso que a ti te da miedo
Le decía: me sumerjo en eso que no debería ni mirar

Entonces, ella se encierra
En sus ojos
En su mente llena de canas
Se encierra para que yo no la hiera
Con mi deseo de tristeza
Con esta miamía extraña tendencia de amar a los muertos

Me quedo mirando

las manos no me sudan
Y el corazón no se altera

Me quedo mirando sus labios morados
Su cuerpo semimuerto
Su cuerpo inhalándolo todo
Su cuerpo, lleno de polvo

Y entonces se me ocurre que
-Tan sólo a veces-
Esa quisiera ser yo

8.7.08

Los gusanitos y yo

Porque era para ti. A ti que no te gusta pensar… pero iba directo a tus pestañas. Y a mí me extraña tu reacción de soy un tierno ¿Será que te la crees? A veces te pareces a los gusanitos que la lluvia desaloja en esta época del año. Se retuercen a mitad del camino, mojados, como si se dirigieran hacia el final de un fondo bastante macabro. Pero, ya que platicas con ellos, con los gusanitos que se retuercen, caes en cuenta de que el desalojo no era más que el puro chacoteo feliz que tiende a disfrazarse de desgracias, algunas más babosas que otras. Por eso, nunca hay que creerse que a los gusanitos algo tan normal como la lluvia puede llegar a afectarles. Siempre tienen algo planeado. Aunque ciegos, siempre tienen un blanco que llega directo a las pestañas.

2.7.08

Tenemos esta vida para encontraros de nuevo

Por lo pronto, yo te veo en la que viene.

Diálogo entre mis dedos

Hoy, no sé de dónde sacar el beneficio de ésta, la mía situación tan desconcertante, tan semi vacía y a punto de llenarse. Me gustaría pensar que el día de mañana seré más inteligente, fuerte, menos ingenua, más azul, menos palmera, más paciente, menos obstinada, más realista, menos enamoradiza, más de todo, menos de nada.
Pero, ¿y hoy?

Hoy, simplemente no sé justificar mi silencio.

Mis pies tienen frío y me preguntan: ¿y los calcetines? Ya estamos morados… Pero yo, que siempre he creído que mis pies hablan demasiado, yo la verdad ya no sé qué decirles. Sí, carajo, lo noto. Y lo noto y continúo como antes, descalza.

La carta en la que creo hoy me ha pedido paciencia. Me preguntó sin más ¿quién eres? Y a mí ya me urge responderle para seguir adelante. Me dijo “hay que vaciarse para ser llenado”. Mis pies no entienden, sólo se quejan; sólo me padecen.

Habrá que pedirle perdón a los pies por todos los perdones que no he recibido yo. Perdones que se dan cara a cara. Por todas las veces que me adelanté, por todas las veces que dejé que el tiempo penetrara,me enfriara desde las uñas hasta las mías entrañas más extrañas que poseo. Mira que necesito 20 días para pedirme perdón por el color de mis dedos y este silencio que no para de dolerme.

1.7.08

Rehab




Así está la cosa:

Fondo de madera oscura... esto es un bar.

Mujer rubia mirando hacia el suelo... en algo está pensando.

Mujer molesta... algo debió caerle encima, tal vez, la realidad.

El resultado, ah señores, ese jamás será tan evidente como una imagen tan llena de poses.

23.6.08

Chotear


La nueva receta:

Básica para las várices, las malas costumbres y el mal de ojo de todas tus lindas mujeres.

La nueva receta consiste en la repetición.

Decir tu nombre mil veces, contarme todos los días cómo te fuiste, escupiéndome palabras por tu falta de sabrá dios qué cosa.

Por eso, la nueva receta no piensa, no llora y tampoco te odia.

En esta página tan sólo te imita: se tambalea y a veces divaga.

Digo tu nombre tres veces al día tres veces. Es mágica, esta mía nueva receta, rellena de nueva era, con energía, unos mantras y vidas pasadas. Si la repites tres veces te deseará lo mejor.

Para el dolor, para eso que hoy causas... por eso es alegre y me pone a bailar. Y se repite tres veces todos los días de los días; todos los fines de todos los tiempos.

Pero, ojo, que repetir no es volver pensando (de forma absolutamente ingenua) que no se regresa a lo mismo, para después encontrarse lo mismo de siempre, más fuerte, más triste, más… todo.

16.6.08

Pian pianito

A veces, las cosas se retuercen, sobre todo si se desea mucho algo. Suena el timbre en la oficina de correos y todas las agendas organizan un complot para asesinar incluso al más insignificante deseo. El pretexto es el de siempre: hay que trabajar la paciencia…

En la oficina de correos dicen que los jóvenes deseamos demasiado, y ese de más es por de más muy malo. Entonces pienso en mi deseo de hace dos años, que se parece mucho al de hace cuatro y un poco más al de hace seis. Trato de hacerme a la idea e intento no forzar a nadie. A veces, pierdo el control y me retuerzo como las cosas que se retuercen. Mi pretexto, el mismo de siempre: esas cosas pasan cuando se trabaja la paciencia ya de por sí falla.

Yo intento como intentan casi todos los que me rodean. Leo mis recetas de cocina para disfrutar el muy mentado día a día. Deseo todo el tiempo no desear, y cuando tengo suerte, a veces pienso en no pensar. Está de más contarte que ya pasé por el budismo, pero hasta a mí me daba risa y le exigí de más al mantra; también compré tres pares de zapatos para saber si sí era consumista.

Se me hace injusta la oficina de correos porque las cosas de mi vida se retuercen si yo deseo mucho y en la paciencia se me desgasta la inocencia y ya estoy harta de no poder desear como una gorda la comida, de no poder besar con ansias. Ya estoy hasta la madre.

Está de más contarte que en este texto volvió a faltarme la paciencia. Las cosas se revuelven, las cosas se revuelven…

No tengo título porque mi autora no se concentra

Si te platico esto
Si te confieso
cómo doliste ayer
Si ya no puedo comparar
Jamás sabrás cómo fue…

Si yo te digo que
Si te dijera que yo
SIEMPRE QUISE QUERERTE
Sólo quería quererte bien…

Mira que fui muy ingenua
Mira que tonta que fui
Yo sólo quise quererte bien

Si yo te abrazo hoy
Si yo te digo que te quiero
Y tú te quedas callado…
Yo ya no quiero pensar
Porque no quiero comparar

Mira que fui muy solemne
Mira que tonta me vi
Tú que querías no pensar
Yo ya no quiero quererte…

15.6.08

Novela o puro cuento

Señoras y señores:

Mi cerebro de 20 neuronas NO lee más de 20 páginas.

Se busca

Mi secreto tiene el pelo rizado, los ojos dilatados y el cerebro podrido (Yo busco a mi secreto sin rostro en cada rostro) Mi secreto es esbelto, se escurre a veces y juega al tenis vestido de blanco (Yo oculto a mi secreto para sentir que tengo algo) Mi secreto a veces llama para pedir una pizza con doble queso (Es alérgico a mí). Mi secreto existe porque el queso de mis labios no lo convence del todo (Yo oculto lo que tengo a mi secreto) Y aquí me callo porque no quiero que vuelvas (Yo te busco)

11.6.08

Admite!

Ya, deja la indignación. Todos sabemos que los hombres dedican poemas a cambio de sexo y las mujeres escriben por falta de aprobación.

Deberías leerme

Yo sé que tu vida es monótona, nada perversa y se parece a ti. Por eso, deberías leerme siempre. YO, que sólo soy un elefante enorme y gordo.A mí deberías leerme. A mí que vivo lejos. A mí, que estoy aquí: monótona y nada perversa. A mí que me parezco tanto a ti.

8.6.08

Bitácora: Para que me conozcas


De dónde sacaron eso de que ¿cómo? ¿que a mí me gustaban las manzanas? Seguramente sí. Tal vez del patético bolso roído de tu mago amigo, ese mago. Perdón, sí, ya sé. El bolso no tiene la culpa, pero veces lo viejo me da culpa. Miro el pantalón desgastado de un hombre y pienso en el campo seco, y en las vacas flacas y en su estómago cantándole a los muertos. Miro el bolso desgastado de una señora y me siento mal; el mío no me ha importado nunca, pero su pobreza me recorre los brazos porque los azota.

En San Telmo todo me dolía porque todo era viejo. La nostalgia a veces duele más que muchas cosas. Pero yo me acostumbré.

Primero, esquivaba ciertas calles, sobre todo las calles donde vendían antigüedades. La taza y el reloj, el payaso y la coca-cola de los años sesentas o cuarentas o qué se yo. Todo era igual de viejo ahí, pero era yo la que robaba tiempo.

El lado izquierdo, el lado invadido. Fachadas nuevas, remodeladas, y de alguna forma, extranjerizadas. Evidentemente, por ahí yo, siempre. Il forno de San Telmo, ahí yo, ahí mis desayunos y mis tardes. Y el lado izquierdo… demasiada tradición para alguien que ni siquiera supo mamar nunca nada; nada de su mariachi, de su tequila, de su chile… mira que puedo ser vulgar.

Uno se acostumbra a todo mientras se pierde en la mancha, aun con la certeza de que no se puede encajar del todo, con todo y la buena voluntad. Eso no se puede. Yo por eso nunca pude acariciar al perro tuerto -el de la cantina vieja con los dueños viejos, las pizzas deliciosas y el güisqui baratísimo-. Por eso pagaba el doble por el viaje en taxi, por la vista y por el mate. Lo justo. Eso sí, jamás me cobraron los abrazos y mira que Buenos Aires sí me quiso, aunque nunca me gustaron sus manzanas.

5.6.08

El piojito

El tiempo debería
A veces
Quisiera regresar un poco, dos pasos. A ve

Yo quisiera,

Yo sé
pero sé, que nunca más seré.

Sentarme en sus piernas. Quedarme dormida, mientras con sus manos me aplica un revolucionario “piojito”. Noto, inevitablemente, que mis palabras tienen 25 años y han perdido su inocencia (hago drama). Me miro. ¿Cómo es que todavía me da risa? Yo ya no soy inocente (hago drama). Junto con el cuerpo envejecen mis palabras(sí que hago drama). Mis palabras huelen a perfume Chanel; huelo a señora (soy realista). Ya no estoy en edad de vestir minifaldas y decir groserías sin que suene horrible. ¿Ya no estoy en edad de que me hagan piojito? Ya no puedo sentarme en sus piernas… Aunque el piojito, el piojito es para siempre.

2.6.08

Ciertos días en la vida...

Todos salieron a buscar al día que habían perdido. Yo sabía que mi Lunes no podía estar lejos; lo sabía sin saber porqué. Tal vez, no lo sé, pero me atrevería a decir que lo conozco lo suficiente como para no buscar directamente en el parque.

Esperar tu dosis, tu respectivo día de angustia… La verdad, ya me da lo mismo.

Sé que volverá aunque no salga a buscarlo; que volverá siempre, aunque yo quiera que se pierda y no regrese nunca. Mira que lo predecible siempre desanima. Porque los días son como los felinos; vuelven para torturarnos con sus ojos.

Todos salimos a buscar, porque los días se fueron y nos dejaron bebiendo limonada como maricones felices. Me gustan los maricones. Me gusta la limonada, y todo está bien pero no soporto eso de buscarte.

En el camino me encontré al loco de los ojos morados y la sonrisa de siempre. Traía una bata de dormir y esa gorra que no entiendo bien qué cubre. Ése, el que un día dijo que mi amor era un San Santo, como todo lo que sangra por su duración…

Traía un látigo en la mano y había perdido a su Domingo. Jamás pensé que un domingo pudiera domarse. De cualquier forma yo saludé y le dije “Muy buenas tardes vecino” y me fui para el parque a buscarte.

11.5.08

Una pena, una verdadera lástima

Agrandarte el ego fue una mala decisión.