6.12.09

tres veces



La vida me ha dado suficientes oportunidades para ser amada. La vida me ha dado todo para destruirlo, todo, cuantas veces lo requiera. La vida me da y yo te quito. Te desprendo la sonrisa y tú te quedas pensando en varias cosas. Piensas, por ejemplo, que regresaré. Piensas que lo siento, y sí lo siento... La vida a mí me da la muerte, me la envía en cajas bien envueltas con papel. La vida a mí me da la muerte y yo te la comparto con mis besos. La vida me da para que te quite. Por que soy una carencia enorme. Soy un silencio de montaña, soy un camino que se recorre a solas mientras se devora. La vida y yo, la muerte y yo, y luego tú mirando este espectáculo sin risas. No has entendido nunca que hay situaciones en las que conviene no mirar, no caminar despacio mientras el sol te quema. Soy un desierto que espera, porque la vida me ha dado esa tarea. Yo la cumplo y te devoro con mis noches frías. La cumplo y te amenazo con el veneno de mis dientes. No vas a poder conmigo porque es la muerte quien decide en esta noche.

4.12.09

Desmantelar



Poco a poco caen todas las piezas que me configuran

dejo ir
y me desprendo a solas
de los ritos
y las voces que antes apreciaba tanto

te querré por siempre así
aceparé por siempre la caída de lo que sentí a tu lado

25.11.09

Se rompió el cristal azul que sostenía entre mis manos, en pedazos, todo roto, eso que a ti te gustaba de mí. En pedazos todo, eso que a mí me gustaba de ti. Se perdió el efecto tierno de las páginas tiernas de los libros, tiernos, que leímos separados, que leímos cada quien por su cuenta, uno pensando en el otro. Porque llevaste mis páginas a otros espacios, a nuevos tiempos. Me llevaste lejos de ese cristal azul y dejaste que otros tiempos leyeran esas páginas tiernas. No voy a meterme con el tiempo. Sólo sé que los llevaste lejos de mí y ahora sólo queda nuestra música como un espacio eterno.

16.11.09

A veces un recuerdo entusiasma más con su vacío.

8.11.09

Nadie te ha dicho nada

Si alguien te hubiera dicho que con el paso del tiempo pasaría esto, quizá jamás habrías vuelto. Nadie te dijo nada de lo que aquí pasaba. Nadie te dijo que las cosas se derraman, expandiendo su tristeza incluso en los rincones de la alfombra más oscura. Porque la tristeza tiene sus aromas y es difícil olvidarlos. A tu padre le llegaba con el frío, a tu hermana con el aire de tu ausencia. Y contigo es diferente, se vuelve extenso y negro, todo.

Si alguien te hubiera dicho que con el paso del tiempo esto se deforma, pierde su chiste y su color… quizás jamás hubieras esperado nada. Nadie te dijo que las cosas se terminan y las personas cambian y así también tu rostro se transforma inexplicable. Porque el tiempo tiene sus matices, todos grises, y a tu madre le transforman la mirada, mientras que a tu hermano se le tiñe la sonrisa por lo que ha pasado ya.

Nadie te dijo nada y por eso estás aquí. Esperando como todos a que la vida pase, sin mayor explicación. Viviendo cada ciclo, cada ruptura, cada cambio. Si alguien te confesara que no hay final, que no hay principio y que es eterno este dolor…

7.11.09

El viento existe para que sólo recordemos lo bonito

29.10.09

Aquí, tan lejos.

Así que busqué la montaña más lejana, más lejana, más lejana. La busqué y dejé mis zapatos en el camino. Porque tiene que doler. La redención, el arrepentimiento, la purificación, esas cosas que valen tienen que doler. Así que tomé mis zapatos y decidí enterrarlos junto a una planta enorme y muerta del desierto. Le dije “No he sabido caminar y estoy vacía. Muerta como tú” y me fui descalza caminando hacia la montaña porque era necesario platicar con Dios. Y me fui descalza provocando al cascabel de las serpientes del desierto. Necesito su veneno. Y me fui descalza hacia la montaña para platicar con Dios. Imaginé la muerte más violenta. Imaginé la muerte que deseaba. Quise pagar. Sentir todo el dolor, toda la muerte, toda la noche que abunda entre la tierra seca, y lo intenté con los pies desnudos y la boca seca. Quise la muerte a cambio de la redención. Pero la noche pasó y las estrellas nunca se aparecieron. Qué voy a hacer entonces con el día, con mis pies descalzos y mi boca derramándose? Qué haré yo sin la montaña más lejana, sin el desierto redentor y sin Dios… cómo termina un cuerpo que no ha tenido fe más que en las propias mentiras que se cuenta? Todo eso pasa mientras espero a que amanezca aquí, lejos, lejos, lejos, de mi montaña.

Cosas que duelen

Qué voy a decirte yo? Pude haber pasado por ahí esa noche. Pasan tantas cosas que bien pudo ser mi cuerpo el que miró tu sombra en esa noche, yo no sé. Pudo ser tu cuerpo o pudo ser tu sangre, existen pruebas para eso… y hoy estás ahí, tendido en esa sábana de llanto. Nadie de los que te lloran te amó tanto como yo, y mira que nos separamos hace muchos años. Eran otros tiempos los tiempos de adobe que vivimos.

A nosotros nos tocó el campo y las tardes de cielos apabullantes. Mira que estuvimos juntos muy poquitos días. Tú seguiste como siempre, sin palabras y sin gestos suficientes para descifrarte. Yo no pude, no al principio. Pude haber pasado por ahí esa noche porque me tardé en dejarte ir. Porque pude, te olvidé aunque por las tardes continué deseando tu mirada. Pude porque te olvidé. Pude a veces.

Qué te digo yo? Digo que te ves muy bien ahí muertito en esas sábanas y en esa caja y mira que no soy tu viuda. No soy ni siquiera una persona conocida en esta tarde llena de galletas y café. Soy más bien lo que provoca el silencio entre las miradas conocidas. Soy yo, tu vieja anécdota de campo y cielos escandalosos… soy yo, el corazón que se rompió a partir de tu silencio. Sólo soy yo, qué voy a decirte entonces?

El camote... sale!

My name is sweet potato
I am a lovely, tender and sometimes very ugly
Sweet potato

I used to be a person and, obviously, I used to eat other sweet potatoes, because that’s what humans do. They eat whatever they find on their ways. Oh, those days… eating tender sweet potatoes was so delicious, much better than being eaten by others… what can I say, I was a selfish beautiful person who had many friends, many lovers and lots of food in the fridge. Now, by the way, for those who are wondering if karma is making me live in someone’s fridge…No way amigo! Now Im just a sweet potato who still has many friends, many lovers, doesn’t have to live in an awful fridge and pays its karma by not being able to eat other sweet potatoes.

What a terrible end for a sweet potato! And what a terrible story as well…